El tren de los amantes del vino estrena nueva temporada

Castillo de la Mota en la Ruta del Vino de Rueda. Foto Miguel Ángel Muñoz Romero / RV Edipress.

El tren de los amantes del vino estrena nueva temporada

El próximo 23 de febrero echa a andar el Tren del Vino, que conecta Madrid con algunas de las mejores bodegas visitables de Valladolid

Mar Nuevo

Madrid

18/02/2019 - 12:08h

Los amantes del vino están de enhorabuena. El próximo sábado, 23 de febrero, echa a andar de nuevo el Tren del Vino, una iniciativa que combina el viaje en tren y el turismo enológico. ¿Se puede pedir más? Sí: teatro a bordo, traslados, visitas a bodegas, catas, comidas y visitas complementarias en las Rutas de Vino de Ribera del Duero, Rueda, Cigales, Toro y Tierras de León.

Mientras las bodegas y los territorios vitivinícolas no dejan de innovar y ofrecer todo tipo de propuestas para descubrir la cultura asociada a la elaboración del vino, que van desde visitas teatralizadas a experiencias que permiten convertirse en bodeguero por un día, pasando por todo tipo de catas –tematizadas, horizontales, verticales…- no está de más que alguien se ocupe también del “maridaje logístico”.

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Porque si nos gusta el vino –y nos gusta- también es cierto que las bodegas productoras no se encuentran, en la mayoría de ocasiones, conectadas por la red de transporte público, por lo que se requiere el uso del vehículo privado, incompatible con el disfrute del vino.

La propuesta incluye un viaje combinado de ida y vuelta en trenes de alta velocidad Avant entre Madrid y Valladolid con información teatralizada a bordo, traslados en autobús, cata, comida y visita a bodegas y otros puntos de interés

Rutas del Vino en Valladolid

Por eso, Renfe y la Diputación de Valladolid vuelven a poner en marcha el Tren del Vino, una propuesta que combina el viaje en tren y el enoturismo –vamos bien- y que celebra su segunda edición.

La oferta incluye un viaje combinado de ida y vuelta en trenes de alta velocidad Avant entre Madrid y Valladolid con información teatralizada a bordo, traslados en autobús hasta la bodega elegida, cata, comida y visita complementaria según el programa.

Las fechas disponibles para el Tren del Vino son 23 de febrero, 30 marzo, 27 abril, 2 y 25 de mayo, 29 junio, 25 y 27 de julio, 31 de agosto, 28 de septiembre, 12 octubre, 9 y 30 de noviembre, y 6 de diciembre

Estará disponible un sábado de cada mes, además de los festivos de Madrid, en un calendario que comienza el 23 de febrero y se extenderá hasta el 6 de diciembre. El resto de fechas son 30 marzo, 27 abril, 2 y 25 de mayo, 29 junio, 25 y 27 de julio, 31 de agosto, 28 de septiembre, 12 octubre, 9 y 30 de noviembre, además del 6 de diciembre.

Ruta del Vino de Rueda. Foto Miguel Ángel Muñoz Romero / RV Edipress.
Ruta del Vino de Rueda. Foto Miguel Ángel Muñoz Romero / RV Edipress.

Los horarios, ideados para exprimir al máximo la jornada, fijan la salida a las 10,15 desde la estación madrileña de Chamartín, con vuelta desde Valladolid a las 20,35 horas (llegada a Madrid a las 21,40).

Los viajes se ofrecen a 97 euros por persona, 77 en el caso de los niños, y cambian en cada una de las salidas, lo que permite a los más fans repetir la experiencia a lo largo del año. Además, quien quiera disfrutar de tiempo extra, puede regresar el día siguiente a la ida (aunque la opción debe concretarse en el momento de la compra).

Los viajes se ofrecen a 97 euros por persona, 77 en el caso de los niños, y cambian en cada una de las salidas, lo que permite a los más fans repetir la experiencia a lo largo del año. 

Cinco denominaciones de origen

La provincia de Valladolid cuenta con una vasta riqueza vitivinícola, que tiene su reflejo en un total de cinco denominaciones de origen (Ribera del Duero, Rueda, Cigales, Toro y Tierras de León) y tres Rutas del Vino certificadas por el Club de Producto Rutas del Vino de España, las de Ribera del Duero, Rueda y Cigales.

Arzuaga Navarro
Bodegas Arzuaga Navarro. Ruta del Vino Ribera del Duero.

Además, viñedos centenarios, bodegas de fama internacional, una excelente gastronomía, riqueza patrimonial e histórica que se traduce en impresionantes castillos como el La Mota, en Medina del Campo, el Museo del Vino de Peñafiel, monasterios e iglesias son otros de los atractivos que justifican sobradamente el viaje.