Escuche las últimas comunicaciones del MH370

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El primer informe del Gobierno malasio sobre el incidente propone un seguimiento en tiempo real para todos los aviones comerciales

La tripulación de un avión en misión de búsqueda del MH370 sobrevuela Perth
Los aviones comerciales deben estar bajo seguimiento en tiempo real. Esa es la principal conclusión que se desprende del primer informe sobre el desaparecido vuelo MH370, elaborado por el Gobierno malasio. El documento recoge toda la información que ha ido apareciendo hasta ahora sobre el caso, incluido las conversaciones entre la cabina del avión y las distintas torres de control.
      
 
Malaysia Airlines cierra los centros de acogida a familiares en hoteles y pide que vuelvan a sus casas
 
El informe, según relata el diario británico Telegraph, revela que el vuelo de Malaysia Airlines desapareció poco después de despegar de Kuala Lumpur a las 12:41 horas de la mañana del 8 de marzo, con destino a Pekín con 239 personas a bordo. Los investigadores creen que fue desviado deliberadamente, pero aún no descartan otras posibilidades. Tras desaparecer de los radares, se intentó sin éxito volver establecer contacto con el aparato. 



El informe preliminar del Gobierno malasio critica que "los aparatos de transporte aéreo comercial pasan una cantidad considerable de tiempo en áreas remotas pero no hay ningún requisito para su seguimiento en tiempo real”. Esta situación se ha traducido en una dificultad añadida muy importante en la localización de la aeronave en el momento oportuno. Por este motivo, recomienda crear nuevos dispositivos de control.

Tras dos meses de búsqueda, Malaysia Airlines ha anunciado que va a cerrar los centros de apoyo a la familia que creó en hoteles de Kuala Lumpur y Pekín. La compañía ha instado a los familiares que se acojan “a la comodidad de sus propios hogares, con el apoyo y el cuidado de sus familias y amigos” a la espera de nuevas noticias.

El mes pasado, los equipos de búsqueda recogieron señales que se cree que provenían de las cajas negras del avión en el océano Índico frente a la costa oeste de Australia. No obstante, aún no se ha logrado localizar el origen de la transmisión.

Ahora, Australia y el resto de países que participan en la búsqueda deben decidir cómo proceder y repartir los costes. La posibilidad que toma más fuerza es que contratistas privados asuman las labores de rastreo. Hasta la fecha, la operación de rescate suma 115 millones, la más cara de la historia.