Europa: ir de la terminal al centro de la ciudad puede costar casi lo mismo que el vuelo

Europa: ir de la terminal al centro de la ciudad puede costar casi lo mismo que el vuelo

La agencia Euronews ha estudiado los precios de los medios de transporte hacia y desde los aeropuertos más frecuentados de Europa

Sonsoles Vázquez

Madrid

02/02/2016 - 21:24h

Taxis en el aeropuerto de Barcelona.

Muchas veces viajamos en low-cost, no nos pedimos ni un refresco a bordo, y luego nos entran sudores fríos al tener que pagar un buen puñado de euros para que la lanzadera del aeropuerto nos lleve hasta el centro de la ciudad.    

Los precios, al céntimo

Según detalla la agencia de noticias Euronews, los diez aeropuertos más frecuentados en 2015, excepto el de Frankfurt-Rhein-Main, disponen de servicio privado de traslado para las ciudades de que dependen. De media, les separan unos 20 kilómetros del centro y aplican una tarifa media de 15,50 euros por trayecto (0,77 euros por kilómetro). El billete más caro es el de Heathrow Express (29,50 euros), mientras que el más barato es el de Madrid Exprés Aeropuerto, que por una distancia equivalente sólo cuesta 5 euros.

Analizando los precios por kilómetro, Euronews se ha fijado en uno de los vuelos europeos más frecuentados, Londres-Amsterdam, cuya ida se puede conseguir por unos 79 euros. Eso significa que ir volando de  Londres a Amsterdam en avión cuesta 0,22 euros el kilómetro, mientras que desde Londres centro a Heathrow cuesta 1,87 euros, y desde Amsterdam centro a Schiphol, 0,97 euros. Un coste ocho y cuatro veces más caro, respectivamente.

Si se calcula el total, el sobrecoste es también importante. Llegar a Heathrow con el servicio Express vale 29,51 euros, cifra a la que hay que añadir los 17 euros de la lanzadera para llegar al centro de Amsterdam, lo que da un total de 46 euros, el 59 por ciento del precio del vuelo.

Los 'shuttles' suelen ser caros

Aunque los carteles de los aeropuertos hacen pensar a los viajeros que los airport shuttles son el mejor medio para llegar al centro de las ciudades, existen transportes alternativos, generalmente públicos y un 55 por ciento de media más baratos. Por ejemplo, a Amsterdam se puede llegar en tren por 3 euros frente a los 17 euros de la lanzadera de su aeropuerto.

De las nueve ciudades analizadas por Euronews, siete poseen uno o varios aeropuertos secundarios, principalmente servidos por compañías low-cost y generalmente situados más lejos del centro. El modelo económico de estas compañías se basa esencialmente en la venta de prestaciones paralelas y lo lógico es pensar que el coste de los traslados de estos aeropuertos a las ciudades es todavía más elevado.

A primera vista, sí, puesto que Gerona-Barcelona, por ejemplo, sale a 16 euros en Barcelona Bus, mientras que Barcelona El Prat-Barcelona sólo cuesta 5,90 euros en Aerobus. Sin embargo, si se analiza el precio por kilómetro, se invierten los resultados.

¿Qué pasa en los aeropuertos secundarios?

Siguiendo con el ejemplo de Barcelona, el coste del transporte desde Gerona, que es casi tres veces más alto que el del aeropuerto principal, representa menos de la mitad bajo esta óptica, es decir, 0,17 euros/km frente a 0,40 euros/km.

En este caso, una  vez más, Londres se posiciona en lo más alto del podio de los transportes más caros para llegar a los diferentes aeropuertos secundarios. El Stansted Express o el Gatwick Express le cuestan al viajero unos 25 euros/ida frente al precio medio de 19 euros/ida hacia un aeropuerto secundario.

Según Euronews, los únicos aeropuertos que no quieren 'desplumar' a sus viajeros son los alemanes. En Munich, coger la lanzadera de Lufthansa o el Allgäu Airport Express sale más barato que ir en tren, mientras que en Frankfurt-Rhein-Main, el billete del tren de cercanías a 3,55 euros no sufre la competencia de ninguna lanzadera. Sólo en Frankfurt-Hahn el autobús cuesta un euro más que el tren.

Pagar más no significa llegar antes

Por último, Euronews añade que las diferencias de precio entre los transportes de los aeropuertos y los transportes públicos no se deben siempre al ahorro de tiempo. En Heathrow, por ejemplo, sí se ganan 10 minutos cogiendo el Heathrow Express, pero el tren para llegar a Amsterdam o el metro para trasladarse al centro de Estambul sólo tardan 15 minutos frente a los 30 que como mínimo necesitan sus respectivos shuttles.