Hi Fly abre los brazos a los A380 de segunda mano

La empresa de alquiler de avioens Hi Fly es propietaria de un A380.

Hi Fly abre los brazos a los A380 de segunda mano

La compañía de leasing HiFly analiza comprar más A380 usados para alquilarlos durante el verano

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

18/02/2019 - 09:16h

La compañía de leasing Hi Fly es la única que le puede dar una buena noticia a los decepcionados con la muerte del A380. La empresa portuguesa considera que este avión ser un buen caballo de batalla para los vuelos chárter durante las vacaciones de verano.

Según precisaron portavoces de Hi Fly a Bloomberg la compañía espera adquirir “unos cuantos” A380 de segunda mano, para ser alquilados durante la temporada estival, sobre todo para descongestionar vuelos a destinos vacacionales.

[Airbus condena a muerte al A380]

Hi Fly es una empresa de ‘wet leasing’, que puede alquilar el avión con tripulación, seguros, combustible y permisos. O sea, el A380 está preparado para volar en cualquier momento.

La compañía de alquiler aseguró a Bloomberg que tiene una “temporada ajetreada” para el verano, por lo que espera tener en sus manos un estudio financiero para confirmar que cuenta con la viabilidad económica para aumentar su flota.

Cliente asegurado para la temporada

Durante estos meses el A380 de Hi Fly fue sometido a tareas de mantenimiento para estar listo para la temporada de verano, que comienza en el mes de marzo. Según el consejero delegado Paulo Mirpuri la compañía ya tiene asegurado un cliente para los próximos meses, aunque se negó a revelar su nombre, informa Forbes.

El consejero delegado de Hi Fly aseguró que ya tienen un cliente que quiere usar el A380 durante todo el verano

El directivo solo deslizó que la aeronave mantendrá su librea en defensa de los corales (campaña que cosechó varios premios), y que conservará su configuración de 12 pasajeros en primera clase, 60 en business y 399 en clase económica.

Verano movido para el A380 de Hi Fly

Durante el último verano el A380 de Hi Fly estuvo casi sin un minuto de descanso. Primero fue alquilado por Thomas Cook para volar entre Copenhague y Chipre, y evitar problemas tras tener que aparcar un A321 en la isla de Rodas por problemas técnicos.

Enseguida fue solicitado por Norwegian Air Shuttle, que lo utilizó durante buena parte de agosto para los vuelos entre Londres y Nueva York.

Thomas Cook, Air Austral y Norwegian (en dos oportunidades) alquilaron el A380 de Hi Fly

Como en el caso de Thomas Cook, el A380 fue una especie de bombero porque permitió que la aerolínea noruega pueda operar esta ruta en medio de los problemas con los B787 Dreamliner que tuvieron que ser dejados en tierra para que revisen los motores Rolls-Royce Trent 1000.

Incluso voló en invierno

Una vez que terminó el contrato con Norwegian fue el turno de Air Austral, aerolínea que alquiló el A380 para volar entre Paris y la isla de Reunión. Durante un par de semanas el avión conectó la capital francesa con la isla de Reunión, pero el 7 de septiembre chocó contra una pasarela para el embarque de pasajeros en el aeropuerto Charles de Gaulle, y volvió a los hangares de Hi Fly en Portugal.

[El primer A380 de segunda mano echa a volar]

Sin embargo, una vez más Norwegian solicitó sus servicios para evitar el caos con la paralización de Londres-Gatwick por la presencia de drones. El avión se usó entre el 22 y el 24 de diciembre en esta ruta atlántica, para poder transportar 471 pasajeros, 150 pasajeros más que los Boeing 787 Dreamliner que usa la compañía noruega en su ruta entre Gran Bretaña y EEUU.

Rayo de esperanza

Las noticias de Hi Fly pueden ser un rayo de esperanza, no tanto para Airbus, resignado a dejar de fabricar el A380 por su falta de demanda comercial, sino para las aerolíneas que buscan alternativas a sus aviones usados.

La compañía alemana Dr Peters es propietaria de cuatro aeronaves que fueron devueltos por Singapore Airlines, de los que dos serán llevados al desguace por los problemas para ser colocado comercialmente.

Además a partir del próximo año recibirá tres aviones devueltos por Air France, que decidió recortar a la mitad la cantidad de A380 que tiene en su flota para reducir costes.