Iberia, al desnudo: así se da otra edad de oro al A340

Iberia, al desnudo: así se da otra edad de oro al A340

La compañía permite el libre acceso de '02B 'a las instalaciones de la Muñoza, donde moderniza sus aviones

Ismael García Villarejo

Madrid

04/08/2014 - 18:13h

Un Airbus 340-600 (A346) mide 75,3 metros de morro a cola. Hasta que la reina del cielo despegó hace dos años desde el aeropuerto de Fráncfort con los colores de Lufthansa en el fuselaje, era el avión más largo del mundo. El récord lo retuvo desde 2003 hasta 2011, cuando el Boeing 747-800 (B748) entró en servicio; es aún, a pesar de ello, uno de los iconos de la aviación. Protagoniza todavía algunas de las entradas con más estilo en las pistas de aterrizaje de todo el mundo. Su tren, con tres bloques de dos pares de ruedas cada uno genera una silueta inconfundible y controvertida.
Un A340 de Iberia suspendido en el hangar
Tiene detractores. Lo comparan con el Boeing 777 (B777), aunque no hay denominador común. Iberia apostó por los A340 en 1993. Ese año realizó un macro pedido para sustituir, a partir de 1996, sus jumbos, con cuatro motores. Los ingenieros de la Muñoza, el mítico hangar de la aerolínea ubicado en los aledaños de Barajas, comparan los ya veteranos señores con el chepudo modelo estadounidense, que trajo el Guernica de vuelta a España. "Gastaban un 40% más de combustible".
Detalle del motor RR del A340
La española se lanzó sin dudar y junto con Lufthansa y Air France se convirtió en uno de los mayores clientes del A340. Hasta la aparición del Airbus 380 (A380) y del Boeing 787 (B787) ha sido el reactor más eficiente. Su auge comercial fue tan espectacular como su caída en desgracia. Airbus no los volverá a fabricar, en 2011 anunció la cancelación del programa. La aviación amaga con finiquitar la era de los cuatro motores (reservada a un par de modelos) para regocijarse en el bimotor y la fibra de carbono.

En Iberia, los mecánicos siguen orgullosos de sus A346 y la compañía invierte en ellos. Someten la flotilla a una renovación integral de cabina para equiparlos con las nuevas clase business y turista, que debutaron en los hermanos pequeños, los Airbus 330-300 (A333) hace un año. Los aviones nuevos huelen como los coches nuevos. Y los veteranos A346 que salen de un hangar de Iberia, tras un proceso llamado retrofit, llegan a la terminal con la misma frescura que los más jóvenes de la flota.

Los nuevos asientos de turista son los últimos en llegar al A340

Los primeros pasajeros del EC-IZX, el Mariano Benlliure, lo pudieron comprobar. El 1 de julio, de madrugada, partía hacia Méjico oliendo... a coche nuevo. Este A346 había pasado un mes en el mayor hangar de la Muñoza, el número seis. Allí unos gatos hidráulicos lo mantuvieron en suspensión durante todo el proceso. "Si activáramos ahora el avión, el ordenador lo pondría en modo vuelo", explica un técnico.

La actualización los deja como una unidad recién salida de fábrica. Si además se le instalan asientos nuevos, capaces de desplegarse en camas de dos metros, con tecnología punta de entretenimiento y más espacio para los pasajeros, "tenemos avión para otros diez años", explica el ingeniero encargado del programa.

El Benlliure es uno de los A346 más antiguos de Iberia. Su primer vuelo está fechado en septiembre de 2004. Tiene casi diez años: el momento de la gran parada. La renovación total de los interiores se hace coincidir con la revisión más estricta que se aplica a cualquier avión, la del tipo D. Se desmonta pieza a pieza; se revisan; se reparan; se sustituyen componentes; se vuelven a revisar; se vuelven a montar y, sólo entonces, se tapan las vergüenzas.
Detalle de la centralita de entretenimiento a bordo
El vestido está tejido con tapicería nueva, iluminación LED y ambientadores. Los trabajos incluyen la instalación de wifi en todo el avión, algo que Iberia ha logrado resolver antes que Renfe en sus trenes, y de centralitas que ofrecen video bajo demanda, juegos y música a cada pasajero según sus gustos.

Se trata de poner el contador del Benlliure y sus 16 hermanos a cero. Ahora pueden vivir su segunda edad dorada mientras esperan dar el relevo a los flamantes Airbus 350-900 (A359), que les sustituirán antes de 2020.