La Audiencia Nacional anula el laudo de Iberia con los pilotos

La Audiencia Nacional anula el laudo de Iberia con los pilotos

Suspende los acuerdos salariales y ordena renegociar

La Audiencia Nacional ha anulado el laudo que ponía fin, por imperativo legal, al conflicto entre los pilotos de Iberia y la aerolínea, aunque las diferencias siguen vivas. La sentencia obliga a repetir las negociaciones y dar entrada a los representantes de Iberia Express, compañía que pidió el amparo del órgano central de justicia.

El conflicto estalló con el anuncio de puesta en marcha de la nueva filial para trayectos de corto y medio alcance. Sin embargo, el nuevo marco de relaciones entre los pilotos y la aerolínea de bandera ha quedado anulado al entenderse que el principal afectado, Iberia Express, no había podido pronunciarse durante la mediación del conflicto.

Iberia Express recurrió el laudo, supervisado por Jaime Montalvo en representación del gobierno español, porque su derecho de defensa había sido vulnerado, entiende la aerolínea filial. El acuerdo forzoso entre los pilotos y la matriz matiza las relaciones laborales y jurídicas de Express, según reconoce la Audiencia Nacional en el auto.

El pacto

El dictamen revisaba a fondo el convenio del grupo y reducía los privilegios de los pilotos. Montalvo explicó que Iberia necesita mejorar los resultados y por ello redujo el sueldo a los pilotos un 10%.

A la medida sobre el colectivo se añadía la congelación de los salarios, la antigüedad para la plantilla y la aportación a los fondos mutualistas y sociales.

Con este fallo, que debía estar vigente hasta el próximo 31 de diciembre de 2014, el catedrático de Derecho del Trabajo paralizaba más de dos años y medio de negociación entre la compañía aérea y el sindicato Sepla, tras el vencimiento del convenio colectivo y el recrudecimiento del conflicto por el lanzamiento de Express. Sin embargo, la Audiencia Nacional anula el pacto a las puertas del expediente de regulación de empleo (ERE) en Iberia.

Antecedentes

Montalvo fue designado árbitro en el conflicto Iberia-Sepla tras el intento fallido de la mediación del ex ministro de Trabajo, Manuel Pimentel, frustrado en marzo ante la imposibilidad de consensuar un documento por ambas partes, inamovibles en sus posturas.

El Gobierno decidió imponer un arbitraje obligatorio entre Iberia y el Sepla para poner fin a un conflicto que, desde diciembre de 2011 a abril de este año, ha provocado 18 jornadas de huelga, con un coste diario para la aerolínea de tres millones de euros, y un impacto económico que asciende a 54 millones de euros.