La experiencia más lujosa a bordo de MSC Cruceros

La experiencia más lujosa a bordo de MSC Cruceros

Los clientes más exclusivos cuentan con un mayordomo las 24 horas

Cubierta del Splendida
Tres días no son suficientes para recorrer las 14 plantas del MSC Splendida, uno de los barcos más lujoso de la joven compañía MSC Cruceros, de origen italiano. Restaurantes, piscinas cubiertas y al aire libre, jacuzzis, cine 4D, bolera, un casino e, incluso, un simulador de Fórmula 1 son algunas de las prestaciones. Pero la experiencia más elitista es la que ofrece el Yatch Club, un espacio en el que el lujo es el mejor anfitrión. 
 
Las paredes están cubiertas de hojas ultrafinas de oro y plata
 

Sólo algunos clientes tienen acceso a la zona más exclusiva del barco, en la que el conserje les da la bienvenida. Además, cuentan con la atención de un mayordomo, cuyo servicio ofrece las 24 horas,  y que acompaña a los pasajeros VIP hasta sus espaciosas suites, en las que los detalles se cuidan al milímetro. Las paredes están cubiertas de hojas ultrafinas de oro y plata, siguiendo una técnica tradicional veneciana. Las del baño, de mármol.

Por descontado, las vistas al mar son las más impresionantes del barco. Y por si fuera poco, a los miembros del club se les presenta una carta de almohadas para escoger entre siete tipos. Los cabezales ponen el broche de oro a unas camas cubiertas con sábanas de algodón egipcio.

Los exclusivos clientes no se tiene que preocupar de hacer y deshacer su equipaje. Lo hace el mayordomo que, sin quitarse los guantes blancos, los atiende en cualquier parte del recinto. Además, cuando el reloj marca las cinco de la tarde, les sirve té inglés e incluso los abraza a medianoche, antes de que se vayan a descansar.

Pero estos detalles, al alcance de muy pocos, no son los únicos que hacen de este crucero una experiencia de lo más lujosa. Los escalones que comunican las dos plantas en las que se distribuyen las suites están cubiertos de cristales Swarovski. 

La misma técnica se ha utilizado en una de las escaleras principales que permite, a todo tipo de pasajero, acceder a una de las salas en las que un pianista ameniza las veladas. Por cierto, la cola del piano también está cubierta con los cristales de la firma austríaca.

La compañía, que en 2003 contaba con tres cruceros que ya no forman parte de una flota de 12 barcos, está inmersa en un continuo plan de renovación para alzarse como una fastuosa compañía de viajes. El Splendida es un ejemplo de la familia Fantasia, la más novedosa y detallista, que sirve al día cerca de 15.000 comidas y que puede albergar a más de 1.600 pasajeros.

Completan el catálogo las series música (navieras construidas a partir de 2006) y lírica, del 2003. Estos últimos pasarán por los astilleros para renovarse tanto por dentro como por fuera. Para ello, los cruceros se partirán por la mitad y les añadirán unos 26 metros de eslora en un plazo de, aproximadamente, cinco semanas. Hasta 500 millones de euros se pueden invertir en la construcción de los cruceros de una compañía que nació en 1970 como empresa de carga.