La sobrina de Ralph Lauren la lía en un vuelo de Delta Air Lines

La sobrina de Ralph Lauren la lía en un vuelo de Delta Air Lines

El avión, que volaba de Barcelona a Nueva York, se vio obligado a aterrizar en Irlanda

Gabriel Trindade

Barcelona

09/01/2014 - 21:59h

La diseñadora Jenny Lauren
Constance Topping, tripulante de cabina de Delta Air Lines, no tenía ni idea de lo que se le venía encima este lunes cuando acudió a ver que sucedía en el asiento 21G. Las sonoras quejas de la pasajera que ahí estaba sentada llamaron su atención. El problema no era nada del otro mundo: el asiento no se reclinaba correctamente. Cuando Constance preguntó si la podía ayudar, recibió la siguiente respuesta: “lárgate de mi maldita vista”.
      
 
La también diseñadora propinó un empujón a la tripulante de cabina
 
La pasajera en cuestión era Jenny Lauren, sobrina de Ralph Lauren y también diseñadora (en su caso, de joyas), y no dudó en empeorar aún más la situación, según figura en la declaración de varios testigos ante el juez. El ataque de ira de Lauren acabó con el avión desviándose de su curso y aterrizando en Shannon, Irlanda.

La sobrina de Ralph Lauren declaró este miércoles en un juzgado irlandés. El magistrado le impuso una multa de 2.000 euros por el ataque verbal e incluso físico que realizó bajo los efectos de un cóctel de alcohol y medicinas, según informa el rotativo británico Daily Mail





La descripción de los hechos continúa con una aterorizada Constance Topping, que se retira a hablar con su superior en la parte delantera del avión. Justo detrás de ella, sale disparada Lauren, quién lanza varios exabruptos. Finalmente, le propinó un empujón. Hasta un piloto en turno de descanso tuvo que salir a frenar la trifulca.

"Mi clienta está sumamente avergonzada y molesta por sus acciones", ha asegurado la abogada de la diseñadora durante la vista.

El desvío costó a la aerolínea más de 43.000 dólares (32.000 euros), incluyendo los casi 18.000 dólares en combustible (13.000 euros), unos 1.600 dólares en gastos del piloto (1.200 euros) y 17.200 dólares (12.600 euros) por los trastornos causados a los pasajeros. Entre los viajeros que se vieron afectados por el incidente, 70 personas tuvieron que pasar la noche en Irlanda y otras 10 tuvieron que tomar vuelos de conexión a Nueva York.