Los fabricantes de coches se alían tarde contra Google Maps

El sistema Google Maps lidera la carrera por la cartografía para los automóviles.

Los fabricantes de coches se alían tarde contra Google Maps

Google tiene una de las llaves maestras para el futuro de los coches autónomos: el desarrollo de los mapas. Pero los fabricantes quieren quebrar su monopolio

Google, como en tantos otros campos, triunfó donde los demás fracasaron. O quedaron relegados al olvido. Su división Google Maps cartografió todo el planeta y el sistema Street View acerca la vista de calle de las carreteras, aceras, frentes de casa y edificios de ciudades, pueblos y rincones olvidados de 60 países del mundo. Incluso de la Antártida.

Ni los mapas de Bing (Microsoft) ni los de Apple con su sistema operativo iOS han podido resistir el arrollador avance del buscador de Mountain View.

La llave maestra

Google tiene la llave para el desarrollo de los coches autónomos. Un coche que no requiera de un conductor, o que sea semi-automático, requiere de una cartografía precisa y actualizada, porque el menor cambio en la carretera respecto a los registros puede paralizar al vehículo, o causar un accidente.

El interrogante es qué empresa (fuera de Google) podría cartografiar las carreteras del mundo y actualizarlas periódicamente

Los fabricantes de coches, y más concretamente las empresas desarrolladoras de software cartográfico, quieren romper el monopolio de Google. Pero no les será fácil.

Para morder su pastel necesitan tener flotas de coche con cámaras y sensores registrando cada metro de calles y carreteras, primero de una ciudad, luego una región, más adelante un país, y luego del mundo.

Las ventajas de Google

Google ya cuenta con estas herramientas y lleva al menos una década de ventaja sobre sus competidores. También ha desplazado a desarrolladores históricos de mapas como Tom Tom NV y Here.

Según informa Mark Bergen en Bloomberg, Google no piensa dormirse en los laureles y está trabajando en la creación de una nueva generación de mapas 3D, y lo ofrecerá a los fabricantes que usen el sistema operativo Android Automotive en sus vehículos.

Otros desarrolladores como Waymo y fabricantes como General Motors, Ford y Uber se suman a la carrera y envían sus unidades a cartografiar las carreteras. Pero un problema reside en la actualización: ¿qué empresa estaría dispuesta a enviar a sus vehículos una y otra vez para registrar los cambios?

Tesla se suma a la competencia

Tesla, que alardea de ser uno de los desarrolladores más avanzados en la creación del coche autónomo, no revela qué compañía de software proveerá los mapas a su sistema Autopilot.

La empresa tuvo una agria polémica con Mobileye, uno de los líderes del sector, y ahora mantiene una alianza con Mapbox, que asegura que tiene más de 354 millones de kilómetros registrados y continuamente actualizados.

Los tipos de coche autónomo

Los coches del futuro se encontrarán entre la escala 2 y 3 (semi autónomos) y la 4 y 5 (que no requieren de asistencia humana). “Es muy difícil pasar de la escala 2 a la 3, y de ahí a la 4”, dijo Wei Loo, gerente comercial de DeepMap a Bloomberg, una start-up que trabaja con Ford, Honda y la china Saic Motors. La compañía que pueda desarrollar los mapas HD para que funcionen en los coches más avanzados y que les permita pasar al escalón superior se llevará el premio gordo.

En este campo la empresa líder es Waymo, que también pertenece (cuando no) a Alphabet, la matriz de Google.

La propuesta de Uber

Uber apuesta por colocar sensores y cámaras en los cientos de vehículos que utilizan esta plataforma de alquiler para recabar información vial y procesarla en tiempo real. Por ahora es un proyecto pero ayudaría a solucionar el problema de cómo construir los mapas.

Los grandes fabricantes, como Ford y General Motors, prefieren desarrollar sus propios programas, aunque voces expertas auguran que tarde o temprano tendrán que comprar las licencias de desarrolladores que estén en una fase más avanzada. Y muy probablemente, Google sea quien invada el interior de cada vehículo.