Los controladores preparan una huelga a las puertas del verano

Los controladores preparan una huelga a las puertas del verano

Los paros parciales están previstos para los días 8, 10, 12 y 14 de junio, como respuesta a las sanciones impuestas a varios de los implicados en el cierre del espacio aéreo de 2010

Pablo Jiménez

en Barcelona

26/05/2015 - 22:17h

Una controladora en un aeropuerto español

La Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) prepara varios paros parciales en la primera quincena de junio. Es su forma de protestar contra la sanciones impuestas por Enaire, matriz de Aena, a 61 profesionales del Centro de Control de Barcelona por el cierre del espacio aéreo en 2010.

Desde el sindicato critican cómo estas sanciones llegan después de que 20 juzgados españoles hayan concluido que no existe responsabilidad penal en estos sucesos. Este pasado martes se archivó la causa abierta por la Audiencia de Málaga, lo que reduce a dos (Madrid y Palma de Mallorca) los tribunales que todavía están tramitando las diligencias abiertas.

Los paros están previstos para los días 8, 10, 12 y 14 de junio. Y, según el sindicato, consistirán en dos horas de cese en los turnos de mañana y tarde. La propuesta que se había hecho desde la dirección de USCA, ya ha sido aprobada por las diferentes delegaciones territoriales.

Sanciones

Las sanciones a los controladores fueron impuestas por Enaire el pasado mes de marzo. La entidad pública que gestiona la navegación aérea en España justificó estas penas en la sentencia que el juzgado de instrucción de Gavá hizo sobre este caso. En diciembre de 2014 el tribunal concluyó que durante la huelga de 2010 se había producido un "abandono del ejercicio de sus funciones" y "una alteración colectiva del régimen de trabajo distinta a la huelga", si bien no encontró motivo de sanción penal.

El paro de los controladores en 2010 provocó el cierre del espacio aéreo durante varias horas por parte del Ministerio de Fomento, una medida sin precedentes. Esto provocó la cancelación de múltiples vuelos y la militarización de varias de las torres de control de los aeropuertos españoles.