Los drones vuelven a jaquear a los aeropuertos

El aeropuerto de Newark, en EEUU, tuvo que cancelar sus operaciones por la presencia de drones.

Los drones vuelven a jaquear a los aeropuertos

La presencia de drones paraliza al aeropuerto de Newark, cerca de Nueva York, un mes después del caos vivido en Londres-Gatwick con un episodio similar

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

23/01/2019 - 10:56h

Los drones volvieron a ser una amenaza para la operatividad de un importante aeropuerto. Esta vez el turno fue del aeródromo de Newark, en Nueva Jersey, y a poca distancia del centro de Nueva York. La presencia de dos aparatos a 24 kilómetros de las pistas obligó a paralizar las operaciones el martes por la tarde.

Según precisó portavoz de la Administración Federal de Aviación los drones estaban sobrevolando el cercano aeropuerto regional de Teterboro a una altura de 1.000 metros. Como se consideraba una invasión del espacio aéreo de Newark, decidieron desviar los aterrizajes y retrasar los despegues por varias horas.

Retraso en todas las operaciones

Las operaciones se retomaron lentamente, pero llevaron a un retraso generalizado de las salidas que persistirán a lo largo de este miércoles.

United Airlines, que tiene a Newark como su base principal, informó que el impacto en su cronograma ha sido mínimo.

Para leer más: cómo dos drones paralizaron el aeropuerto de Gatwick.

La paralización de Newark se produce poco después de un mes que dos aparatos piloteados por control remoto bloquearan al aeropuerto de Londres-Gatwick. El de Heathrow también tuvo que paralizarse a principios de enero una hora por la presencia cercana de un dron.

El Gobierno de EEUU quiere sancionar una ley para identificar a los propietarios de los drones en tiempo real

Las autoridades aeronáuticas y los directivos de las aerolíneas están preocupados por la facilidad con que uno de estos dispositivos pueda irrumpir en el espacio aéreo de un aeropuerto y detener su funcionamiento. Por no mencionar los casos en que colisionó contra un avión.

Preocupación del gobierno de EEUU

Solo en EEUU existen cerca de 1,3 millones de drones registrados y más de 116.000 operadores. Sin embargo, el gobierno considera que existen miles de aparatos adicionales que no fueron apuntados en los listados oficiales

La Casa Blanca tiene en carpeta un proyecto para regular el uso de los drones y poder identificar a su propietario en tiempo real, pero estas leyes “están a años luz de que sean realidad”, precisa un informe de Skift.

Además está la presión de grandes empresas de logística y comercio electrónico, como Amazon, que ensayan el uso de drones para sus envíos.

Perjuicios en Easyjet

La aparición de drones en Gatwick implicó la cancelación de 140.000 vuelos en pleno operativo salida por las vacaciones de invierno.

Easyjet informó de que tuvo pérdidas por 11,3 millones de euros por las compensaciones a sus pasajeros y derrumbó su puntualidad al 76% en el último trimestre. Además le supuso una merma de 5,66 millones de euros en su facturación.

Barajas, con pocos incidentes

En España apenas hubo incidentes con drones en aeropuertos. En Madrid-Barajas solo se registraron cuatro casos en dos años y medio, y ninguno de la magnitud de Gatwick o Newark.

Según informó la unidad especializada Pegaso, de la Guardia Civil, España cuenta con una de las normas más avanzadas de Europa.

Este cuerpo, especializado en el control de drones, paramotores y ultraligeros en la Comunidad de Madrid, desde su creación a mediados de 2018 ha emitido alrededor de un centenar de propuestas de sanción por incidentes e irregularidades en el uso de diferentes aparatos de vuelo, de las que un 30 % aproximadamente corresponden a drones, informa Efe.

Para leer más: Por qué no se deben operar drones cerca de un aeropuerto

Según precisa el sargento Jorge Pacha, muchas de ellas se deben al propio desconocimiento del usuario, generalmente un aficionado que no sabe a qué distancia puede volar un dron de un aeropuerto. Las normativas precisan que deben estar fuera de un espacio aéreo restringido de unos 25 kilómetros alrededor de un aeródromo.