Los inversores piden el control de AENA para salvar la privatización

Los inversores piden el control de AENA para salvar la privatización

El Gobierno busca un núcleo duro de accionistas que dé estabilidad al valor cuando cotice en bolsa

Redacción

29/07/2013 - 08:17h

El ministerio de Fomento contempla un ligero cambio en los planes de privatización de AENA. A finales de 2013 o a principios del próximo año, podría colocar en bolsa el 51% del capital y no el 49%, como está previsto. De este modo, el Estado ingresaría más, aunque podría perder el control.

El Gobierno trabaja en este escenario desde hace unas semanas. El primer paso ha sido contactar con inversores españoles e internacionales para formar un núcleo duro de accionistas que dé estabilidad al valor en bolsa.

El departamento de Ana Pastor (PP) busca socios financieros que confíen en el actual equipo de gestión. No en vano, AENA es el mayor gestor aeroportuario del mundo, administra 200 millones de pasajeros al año.

Prima de control


La respuesta del sector privado ha sido positiva aunque con matices. La idea es seductora siempre y cuando esa condición de aliado permita influir en la gestión. Es decir, entrarán en el capital si el precio incluye una prima de control.

En este marco suena un apellido con tradición en la gestión aeroportuaria: Del Pino. La familia dueña de Ferrovial ha trasladado el planteamiento al Gobierno, a la espera de que se concrete la oferta pública de venta (OPV) entre grandes inversores y particulares.

Sólo el dinero

La postura de los Del Pino coincide con la de otros actores destacados del sector, aunque la idea chirría en la planta noble del gestor aeroportuario. El presidente, José Manuel Vargas, considera que AENA tiene cubierta la capacidad que aportaría un hipotético social industrial, informa Expansión.

La introducción de matices en la ruta privatizadora respondería a las exigencias de la banca, que con 12.000 millones pendientes de cobro dará el visto bueno a la OPV. Por ahora, AENA ha conseguido poner de acuerdo a los bancos  con la renovación de las garantías que avalan los créditos.