Malaysia Airlines, al borde del precipicio tras dos tragedias

Malaysia Airlines, al borde del precipicio tras dos tragedias

Las acciones pierden el 13% del valor en la bolsa de Kuala Lumpur el día después de la masacre de Ucrania

Ismael García Villarejo

Madrid

18/07/2014 - 20:14h

El código internacional de Malaysia Airlines, las siglas MH, están unidas a dos de las mayores tragedias de la aviación. Es la señal maldita. Ninguna compañía internacional había afrontado una situación de esta magnitud desde 2001 y el precedente acabó en bancarrota.

El impacto financiero de los desastres en los vuelos MH17, abatido por un misil prorruso, y MH370, desaparecido en el Índico hace cuatro meses, se calcula en centenares de millones. Las pérdidas se unen a los elevados costes operativos de la compañía malasia, que tiene pendiente un importante proceso de reestructuración para arrojar beneficios.

El viernes, el desmoronamiento de las acciones de Malaysia Airlines fue contundente. Las caídas a doble dígito superaron el 20%, aunque la media logró contener los números rojos en el 13%.

Es pronto para prever qué repercusiones adicionales generará a la compañía el atentado contra su B777 en Ucrania, pero la factura que giró la desaparición en marzo, sin explicación, de otro triple siete elevó las pérdidas trimestrales un 40% hasta los cien millones de euros. El año anterior, Malaysia Airlines cerró el mismo periodo con un quebranto de 60 millones.
 
 
El gobierno malasio decidió en mayo que dejará de inyectar dinero al grupo
 
La situación recuerda a la experiencia vivida por American Airlines a principios de siglo. A la dudosa eficiencia económica de la compañía del águila de Vignelli se sumaron dos tragedias encadenadas. Al Qaeda secuestraba dos aparatos, entre otros aviones de United, para cometer los atentados del 11S. Dos meses más tarde, en noviembre, un A300 perdía el timón de cola y se estrellaba en Queens, un barrio costero de Nueva York.

La compañía contuvo la hemorragia a base de reducir las inversiones en nuevos aviones. Su flota se volvió una de las más viejas e ineficientes de la industria, con dos décadas de antigüedad. Nueve años después de los atentados, American Airlines gastaba 600 millones más al año que sus competidores en mantenimiento y combustible. En 2011 los administradores tiraron la toalla y declararon la bancarrota. Hoy está fusionada con US Airways.

Si Malaysia Airlines seguirá una ruta similar a la de la compañía de bandera estadounidense es una de las dudas que planea ya entre los consultores de aviación. En todo caso, preocupa un síntoma que poco tiene que ver con las tragedias del MH17 y MH370: su factura de combustible se encarece un 40% año sobre año.

Los dos accidentes, con prácticamente 500 pasajeros fallecidos podrían acelerar un proceso de reestructuración o venta al que estaba destinada. El gobierno malasio decidió en mayo que dejará de inyectar dinero al grupo.