Colau quiere que el turista pague más por viajar en metro y bus

El ayuntamiento intentará que los visitantes usen otras tarjetas en vez de la T-10. EFE

Colau quiere que el turista pague más por viajar en metro y bus

El ayuntamiento pretende que los visitantes no usen la T-10, la tarjeta de transporte integrado que cuenta con una importante subvención

Cerodosbé .

BARCELONA

10/10/2017 - 04:55h

El ayuntamiento de Barcelona no está dispuesto a que la T-10 sea la tarjeta de referencia para que los turistas se movilicen por la ciudad. Este abono de transporte cuesta 9,95 euros; pero este precio se puede lograr gracias a una importante subvención en su precio final. A modo de comparación, cabe precisar que con esta tarjeta cada viaje cuesta 0,95 euros, mientras que un trayecto sencillo en bus, metro o tranvía sin este abono cuesta 2,15 euros.

Esta tarjeta también es la más usada entre los turistas: el 62,7% lo lleva en su cartera, mientras que otras tarjetas enfocadas para los visitantes, como Hola BCN!, apenas es utilizada por el 12,3% de ellos.

Esta tarjeta permite realizar viajes ilimitados durante 48, 72, 96 o 120 horas (dos a cinco días), con un precio inicial de 14,50 euros.

El ayuntamiento revisará la política tarifaria de su empresa TMB (Transportes Metropolitanos de Barcelona), para que el usuario no recurrente (o sea, el turista) abone íntegramente por su movilidad. Dicho de otra forma: el consistorio buscará la manera de que los turistas utilicen la Hola BCN! y no tanto la T-10.

Canon a los autocares turísticos

Otro objetivo del consistorio son los autocares que aportan un importante flujo de turistas de la Costa Brava o la Costa Dorada. Se trata de visitantes que no percnoctan en la ciudad, y la estrategia del ayuntamiento es la misma que con los cruceros: que las empresas de transporte paguen una tasa por los pasajeros que transportan.

El concejal de Turismo del Ayuntamiento, Agustí Colom, y la de Movilidad, Mercedes Vidal detallaron que además de cobrar un canon a los buses se les ofrecerá una reserva de aparcamiento, una fórmula que según Colom ya se utiliza en muchas ciudades, y es una opción “que desincentiva comportamientos irregulares como la circulación en vacío a la espera de pasajeros”.

Estas medidas forman parte de la Estrategia de Movilidad Turística que presentaron estos concejales. Otro de los puntos de este plan es buscar soluciones a los problemas de congestión de la red de transporte público por su uso turístico, evitando la actuación de grupos con guía en buses de línea.

También busca repensar el servicio de bus turístico en la ciudad, reestructurando las actuales para evitar solapamiento, así como disponer de datos de demanda; reducir el impacto del alquiler turístico de vehículos de movilidad personal, y reforzar la calidad del servicio de taxi con aspectos como modernizar la intermediación digital.