Misión imposible: cobrar por vuelos cancelados

Misión imposible: cobrar por vuelos cancelados

La Comisión Europea detecta que sólo el 2% de los pasajeros afectados percibe una indemnización

Gabriel Trindade

Barcelona

26/09/2013 - 20:18h

Pasajeros reclamando tras el cierre de Spanair
La temporada de verano suele sacar las vergüenzas de las aerolíneas. El incremento de tráfico y, por tanto, de operaciones tiene asociado problemas como retrasos, cancelaciones, overbooking o pérdidas de equipaje.

Pese a que las leyes ofrecen varias garantías, son muy pocos los usuarios que se benefician de ellas. Un estudio de la Comisión Europea muestra que sólo el 2% de los pasajeros percibe una indemnización.

El informe, realizado con datos de Alemania, Reino Unido y Dinamarca, apunta que en el 20% de los casos ni responden a las reclamaciones ni cumplen con el derecho de asistencia (comida y alojamiento) en un 50%.
      
 
Ni responden al 20% de las reclamaciones ni asisten a la mitad de los pasajeros
 
Pese a esta situación, la Bruselas debate en la actualidad una rebaja de las obligaciones de las aerolíneas con los pasajeros.

“Hay una propuesta vergonzosa que supone empezar a considerar el retraso a partir de las cinco horas, y no de las tres como está estipulado ahora”, explica Pablo Rabanal, consejero delegado de Reclamador, empresa especializada en litigar por los derechos de los pasajeros.

De momento, Brian Simpson, presidente de la Comisión de Transporte y Turismo de la Eurocámara, duda de que la propuesta prospere. “Incluso cree que a las aerolíneas les puede salir el tiro por la culata”, apostilla.

Ejemplos

Según los datos que esta firma maneja, en España existe un total desconocimiento de los derechos de los viajeros.

“Si la maleta se retrasa unos días, aunque llegue finalmente, el usuario puede reclamar; si se cancela un vuelo, aunque la compañía se encargue de los gastos del hotel, manutención y demás, el pasajero tiene derecho a una compensación adicional de entre 250 y 600 euros. Todo esto suele pasar inadvertido”, dice.

Rabanal concluye que “las aerolíneas no cumplen con las compensaciones porque se amparan en el desconocimiento de la ley. Tienen como estrategia agotar al pasajero en su reclamación". Así consiguen que sólo unos pocos continúen con los trámites judiciales.