Mónaco estrena el club náutico más lujoso del mundo

Mónaco estrena el club náutico más lujoso del mundo

El edificio-bajel de Norman Foster tiene vistas privilegiadas sobre el circuito urbano de F1

Ignasi Jorro

Barcelona

26/06/2014 - 17:55h

El club náutico de Mónaco cuenta con 1.300 socios de 66 países.
Mónaco ya tiene un club náutico a la altura de la exclusiva cartera de socios de la entidad. El nuevo Yatch Club Monaco (YCM), diseñado por el prestigioso arquitecto Norman Foster, se inauguró el pasado fin de semana. Inspirado en las cubiertas de un bajel, el edificio brindará vistas inigualables sobre el circuito urbano de Fórmula 1 del Principado.

El proyecto es la pieza central del renovado Puerto Hércules monegasco, que dispone de 700 amarres y en el que varan los yates más exclusivos del mundo, como el Eclipse de Roman Abramovich o el gigantesco Azzam, la nave de 180 metros de eslora propiedad de la familia real saudita.

Ellos y el resto de los 1.300 socios del club náutico más exclusivo del mundo se encontrarán como en casa en el YCM. En 204 metros de longitud, Foster ha ideado 4.000 metros de terrazas en las que hacer negocios, relajarse o disfrutar del Gran Premio de Monte Carlo una vez al año.

Además, hay un exclusivo restaurante, club room, salas de reuniones, gimnasio, sauna y cabinas para invitados a 600 euros la noche cada una. Una terraza en el ático ofrece un relajado lounge con piscina con vistas sobre el muelle deportivo más famoso del globo.

En efecto, se estima que un 25% de los dueños de los cien yates más grandes del mundo son socios del Yatch Club Mónaco. La industria náutica es uno de los motores económicos del Principado, que genera un 2% de los beneficios en un mercado que mueve 24.000 millones al año.

Construido en tierra ganada al mar, el club náutico ha costado poco más de 114 millones de euros y varias placas fotovoltaicas y paneles termales lo hacen autosuficiente. De hecho, pese a que el enclave de 24 km² es capaz de albergar hasta 60 yates de 35 metros de eslora al mismo tiempo, la apuesta de las autoridades monegascas es minimizar el impacto ambiental de la lucrativa actividad.

Así, el próximo 12 de julio el micro-estado será la sede de la Solar1 Monte-Carlo Cup, la mayor competición de barcos solares del mundo.