Musk promete acabar con las retenciones de tráfico con estos túneles

Los coches podrán circular a 240 km/h por túneles construidos debajo de las ciudades.

Musk promete acabar con las retenciones de tráfico con estos túneles

Elon Musk propone construir una red de túneles para solucionar el problema del tráfico. El primer tramo fue presentado en Los Ángeles

Juan Pedro Chuet-Missé

BARCELONA

19/12/2018 - 11:02h

Elon Musk, el fundador de Tesla, hace dos años afirmó que puede acabar con las retenciones del tráfico en grandes ciudades. Propuso crear una red de túneles donde los coches se desplacen a 240 kilómetros por hora. El primer tramo, un trazado de casi dos kilómetros en las afueras de Los Ángeles, fue presentado esta semana.

Una trama de túneles suburbanos

La idea, asegura el empresario de origen sudafricano, se le ocurrió cuando conducía por el tráfico infernal de esta ciudad.

Pensó en una trama de túneles en donde las personas se puedan desplazar en cápsulas con 16 plazas (o sea, como un mini Hyperloop), o bien colocando su vehículo en una especie de patinete, que lo llevaría a su destino al doble de la velocidad máxima permitida en una autopista.

El primer tramo ve la luz

Para sus seguidores, Musk es el nuevo Da Vinci. Para sus detractores, es un fabulador que lanza proyectos que luego no ven la luz, o que son diferentes a lo esperado.

Para evitar que la mala publicidad le juegue en contra, presentó el primer túnel urbano construido por su empresa The Boring Company. Se trata de un tramo de 1,83 kilómetros que atraviesa el subsuelo de SpaceX, otra de sus sociedades, en el barrio de Hawthorne.

Musk viajó en el primer tramo de su prometida red de túneles a 80 kilómetros por hora

Musk emergió de un Tesla X blanco de un ascensor, tras haber viajado por el túnel a una velocidad mucho menor de la prometida, entre 65 y 80 kilómetros por hora.

El plan para acabar con las retenciones

Más que una solución de movilidad, el empresario se dedicó a alabar este sistema de perforación, que tuvo un costo de 8,77 millones de euros. Pero si se realizara con sistemas tradicionales, hubiera tenido una factura de 877 millones, afirmó.

 

Esta presentación le sirve para impulsar tres proyectos que están en danza para promover este sistema. Uno sería un túnel en Los Ángeles que iría desde el estadio de los Dodgers a una línea de metro. El otro contempla unir el aeropuerto de Chicago con el centro de esa ciudad. Y el tercero podría unir a los suburbios de Maryland con Washington D.C.

La idea de Musk es que los coches viajen a 240 km/h en patinetes adosados a rieles por túneles subterráneos

El plan propone que el usuario de un coche eléctrico (obviamente) descienda desde la superficie y se le coloquen unos rieles para viajar a otro punto a 240 kilómetros por hora por un túnel de 3,7 metros de diámetro. No hay paradas intermedias, ni tener que dejar paso a otro vehículo, ni retenciones en el medio. De alguna manera, el coche se convierte en una cápsula sobre rieles.

Otras soluciones para el caos del transporte

La iniciativa de Musk va en una dirección inversa a las tendencias en materia de transporte. Muchas ciudades, sobre todo de Europa, dan la bienvenida a los coches eléctricos como el Tesla, pero en paralelo buscan formas de reducir el parque automotor, ya sea con limitaciones para ingresar a las ciudades como la promoción de formas alternativas de movilidad.

musk tunel 2
Elon Musk en la presentación del túnel subterráneo en Los Ángeles.

La clave para disminuir el uso del coche se encuentra en la expansión del transporte público, lo que no sucede a la misma velocidad que las limitaciones. Y menos en ciudades tan grande de Estados Unidos como Los Ángeles, San Francisco, Miami o Atlanta donde la extensión de su trama urbana hace casi obligatorio el uso del vehículo privado.

El reto de convencer a los vecinos

Este sistema quizás pueda ser una solución intermedia. Pero además de a las autoridades, también se deberá convencer a los vecinos. Muchas ciudades presenta un subsuelo que parece un hormiguero, entre los túneles de la trama de metro, ferrocarriles suburbanos, los parkings e incluso la red de cloacas.

Un ejemplo de la resistencia que puede levantar se vio en un barrio del oeste de Los Ángeles, donde Musk pretendía extender su túnel por 4,3 kilómetros, y los vecinos dijeron que no querían ni escuchar la propuesta.