Pastor activa el modelo ferroviario del PP

Pastor activa el modelo ferroviario del PP

Abre las vías a la competencia de Renfe y cerrará trayectos

La ministra de Fomento, Ana Pastor
El modelo ferroviario que ha dejado pérdidas por 447 millones de euros y una deuda de 20.730 millones entre las tres empresas del sector (Renfe, Adif y Feve) llega a su fin. La ministra de Fomento, Ana Pastor, ha presentado este viernes en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros una serie de medidas y ajustes que encarrilan el sector hacia la privatización.

Sin embargo, en el camino hacia la liberalización, que ocurrirá en 2013 (un año y medio antes de lo exigido por la Comisión Europea), el Gobierno deberá convencer a unos sindicatos que no están dispuestos a ceder. El próximo 3 de agosto demostrarán su fuerza en una convocatoria de huelga.

Las 'cuatro Renfes'


El nuevo modelo pasa por mantener Renfe como referente con titularidad pública aunque dividida en cuatro empresas: Viajeros, Mercancías y Logística, Fabricación y Mantenimiento, y Arrendamiento. En cuanto a Adif, reformará el sistema de cánones que cobra por la utilización de las vías y las estaciones de tren, con el fin de que cubran las inversiones y los servicios que se prestan.

En este nuevo marco, Fomento reestructurará la actual oferta ferroviaria con el fin de "adaptarla a la realidad actual". Según Pastor, un total de 52 trenes de media distancia convencional (regionales) circulan con una ocupación media inferior al 15% de su capacidad y 176 estaciones de tren y apeaderos apenas tienen un viajero diario. Estos servicios, proyectados antaño bajo parámetros de servicio público desaperecerán con toda probabilidad.

Pastor quiere reducir la subvención del Estado al trasporte de pasajeros y mercancias por lo que contempla la llegada de nuevos operadores que podrán alquilar a Renfe el material excedente y competir contra la propia unidad de viajeros de la empresa ferroviaria pública. El transporte de mercancias ya está liberalizado.

Feve, en vía muerta

Entre las medidas más inmediatas, destaca la desaparición de Feve. La operadora de ferrocarriles de vía estrecha se extinguirá en enero y sus trenes así como la prestación de servicios pasarán a ser competencia y titularidad de Renfe. Por su parte, Adif se hará cargo de las vías. Feve cuesta al Estado 67 millones de euros anuales. En 2011, pese a transportar a nueve millones de pasajeros, cerró con números rojos de 147 millones y un pasivo de 530.