Ranking: las diez mejores experiencias en primera clase (y II)

Ranking: las diez mejores experiencias en primera clase (y II)

El nivel de excelencia en las cinco mejores aerolíneas del año incluye chef a bordo, sofás, masajes y... un spa

Butacas que giran 360 grados, persianas y paredes automáticas que suben y bajan, todo tipo de camas, texturas y colores… Hemos viajado con los pasajeros vip para elegir las diez mejores compañías que prestan este servicio. La segunda parte del ranking ordena los productos más sofisticados y exclusivos, que dejan muy atrás a los presentados por el primer grupo de aerolíneas.

Las líderes incluyen sofás, chef a bordo y spa, entre otros servicios para la élite. Dos compañías que jamás habían sido reconocidas por su primera clase irrumpen entre las grandes del sector. Con el esfuerzo financiero y tecnológico que han emprendido, ambas rompen la tendencia de arrinconar estos servicios en un número muy concreto de aviones y rutas. [Consulte las posiciones de la diez a la seis]

La brasileña recibe, por primera vez, el reconocimiento de la crítica internacional por sus servicios de primera clase. “Es nuestra idea del paraíso”, explican a esta publicación los periodistas de TheAirDesign. La cabina más selecta de TAM ha sido diseñada por Priestmangoode. Busca ofrecer a los pasajeros un hogar lejos del hogar. Cada avión cuenta con tan sólo cuatro plazas, por lo que los viajeros obtienen más espacio que en la competencia.

El habitáculo evoca la idea de una sala de estar, con telas grises, un sofá, armarios individuales, una lámpara de lectura, mesa comedor, cojines, un servicio de café Nespresso y una biblioteca con guías de viajes. Sin embargo, la mayor exclusividad que TAM presta a sus clientes es la privacidad. La cama, de dos metros, está envuelta en el ambiente perfecto para dormir. La nueva primera clase de la compañía brasileña está disponible en la flota de B777, que por ahora no opera hacia España. Defrauda el paquete de apoyo a la experiencia en vuelo. Son decepcionantes los servicios en tierra para los pasajeros de primera y la salas vip.

Se trata de otra de las aerolíneas que ha causado sensación con su nueva primera clase. Toda la flota está equipada con esta modalidad de servicio. Se opone, por tanto, a la tendencia generalizada de recluir la primera clase en una flotilla de aviones con una a presencia prácticamente testimonial en el mapa de rutas. Garuda ha logrado darle la vuelta a su fama y es justo reconocer que hoy por hoy es una aerolínea internacional de éxito y respetada. A los pasajeros vip les ofrece un producto muy posicionado para competir con el canguro de Qantas entre Australia y el Reino Unido.

La primera de Garuda incluye ocho suites en cada avión con butacas de 70 centímetros de ancho. Se pueden convertir en una cama totalmente reclinada a la que el servicio de a bordo le añade un colchón. Pero el grado de exquisitez está en su cocina. En los aviones viaja un chef que prepara platos gourmet personalizados. El equipo está preparado para presentar una amplia gama de manjares. Apuesta por la degustación de cocina indonesia, pero también ofrece festivales regionales, como el japonés de Kaiseki, o la europea a la carta. Esta opción ha sido elogiada por numerosos críticos. El sistema de entretenimiento ofrece una de las mayores pantallas táctiles del mercado: 23,5 pulgadas.

 

Nos centramos en una cabina que hace años que no cambia. No lo precisa. Las tres aerolíneas de nuestro podio han logrado un auténtico matrimonio de diseño, confort, lujo y servicio. Pero sólo Etihad, que cambió la denominación de la primera clase por Diamond, alcanza un entorno hermoso, lleno de carácter con elementos negros y dorados. Proporcionan la sensación de exclusividad y opulencia.

Las suites en Etihad sí cuentan con puerta privada. Son cálidas, a pesar del cuero presente en la decoración. Incluyen elementos como una cama totalmente plana, extra ancha y con sistema de masaje incorporado. Cada cliente dispone de su chef personal, vestidor, minibar, armario, mantas de seda, edredón de algodón y almohadas de tamaño estándar. La pantalla de cine es de 23 pulgadas. Los servicios en tierra cuentan con un spa de Six Senses y salones privados de fumadores. Además, la primera clase de Etihad es rentable para la aerolínea –dueña de Air Berlin—. La compañía de Abu Dhabi logra satisfacer el cliente árabe y europeo, con gustos totalmente diferenciados.


Cathay mejora constantemente sus productos, en todos los ámbitos. Este año ha introducido una clase turista de alta calidad y la evolución en el resto de cabinas para mantener la comodidad y el servicio la adelantan al resto de competidores. La nueva primera clase, recién desplegada, es pura belleza. Tras la espectacular renovación de la sala vip en el aeropuerto de Hong Kong, los diseñadores de Norman Foster han extendido el estilo sofisticado y contemporáneo a la cabina de primera.

La experiencia que han creado es perfecta. La aerolínea, obviamente, se enorgullece siempre que puede de conectar arte, cultura y aviación. El interior del reactor está decorado con esculturas de María Lobo y Linda Leviton. Pero el lujo de Cathay va más allá. Ofrece kits de Ermenegildo Zegna a los hombres y bolsas de Trussardi y productos de Aesop a las mujeres. Los aficionados a la aviación aman esta cabina: amplia y luminosa. La conexión en tierra está dibujada por alfombras rojas y grises suaves combinados con frescos blancos. El servicio a bordo es insuperable.

 
La receta para crear la aerolínea perfecta la tiene desde hace años Singapore Airlines. Se desmarca con claridad del resto en todas las clases de viaje –turista, ejecutiva y primera—. Las nuevas cabinas crean una moderna interpretación del producto histórico. Lujo en estado puro. Se percibe en el olor, se escucha y se palpa. Desde la costura de los asientos más anchos del mercado (90 centímetros) a la mayor pantalla táctil (24 pulgadas). El sistema de entretenimiento sigue a años luz del resto, con centenares de referencias y facilidad de navegación; la iluminación LED crea ambientes diferenciados en función del momento del viaje. Las cabeceras son de cuero y los auriculares, Bose.
 
 
La atención al detalle surge tras investigar los hábitos al sentarse de los pasajeros
 
Se han introducido características que ayudan a proporcionar un servicio discreto. Por ejemplo, el asiento ahora cuenta con una unidad de control, muy elegante, que proporciona un acceso más fácil a su monitor de entretenimiento. La tripulación de cabina puede apagarlo sin molestar cuando el viajero está descansando. Otra característica clave es la iluminación de las plazas. Se llevó a cabo una investigación a fondo con expertos para desarrollar no sólo una luz de lectura, sino la capacidad de crear un ambiente propicio para trabajar con un único foco. Singapore aplicó diversas pruebas para determinar el color y la intensidad óptima, con ajuste del brillo.

Pero no fueron las únicas. Los preparativos para lograr más comodidad en las suites también fueron extensos. Se decidió incluir un colchón ergonómico esculpido y mejorado con un reposacabezas ajustable. La cabecera está acolchada para mayor sujeción. La atención al detalle es excelente, como resultado de una investigación para determinar los hábitos al sentarse de los pasajeros. La excelencia se ha buscado incluso en las dos modalidades de posición de la butaca: en configuración de aterrizaje/despegue –momento al que no prestan atención las aerolíneas— y en altitud de crucero.

La mezcla entre las reminiscencias clásicas y la última tecnología en las cabinas de los A380 y B777 –estandarizadas—, la sala vip más premiada del mundo en el aeropuerto de Changi y la atención de la tripulación son los ingredientes para lograr la primera primera clase. En teoría nada puede mejorarla, al menos hasta el próximo año.


Ranking independiente elaborado con las valoraciones de los periodistas especializados de la publicación TheDesignAir.