Rosell quiere acabar con los “privilegios” de Renfe en cuatro años

Rosell quiere acabar con los “privilegios” de Renfe en cuatro años

La CEOE pide al Gobierno que minimice las ventajas de la compañía pública en el momento en el que entren operadores privados en el mercado

Redacción

Madrid

27/07/2014 - 14:43h

La patronal quiere mantener los privilegios de Renfe, pero con fecha de caducidad para favorecer la competencia en el mercado ferroviario de transporte de pasajeros. Un informe elaborado por su Consejo del Transporte y la Logística concluye que cuatro años es un plazo más que razonable de tiempo para acabar con las ventajas de las que disfruta el operador ferroviario dependiente del Ministerio de Fomento. Por ejemplo, las que disfruta en materia de redes y horarios.

La fecha de cuatro años coincide con el período de tiempo en el que está previsto que entre a competir con Renfe la empresa privada, eso sí, limitada en principio al corredor de Levante. Los grupos interesados en asaltar el mercado ferroviario reclaman que la liberalización se extienda a toda la red de alta velocidad, igual que Competencia, que ya ha solicitado que se abra a los inversores privados las líneas de AVE con más pasajeros.
 
Pide a Adif que el retorno de la inversión no se haga en menos de 40 años
 

Entre otros puntos, la CEOE pide que se incentive, con rebajas en los cánones, a los operadores “que usen de forma más intensiva y continua su red, de acuerdo con la capacidad solicitada” para no beneficiar solo a Renfe. También solicita que el retorno de la inversión hecha por Adif para posibilitar la entrada de grupos privados no se haga en un plazo inferior a 40 años. De este modo, explica, no se producírian subidas de tarifas.

La patronal también insta al Gobierno a la creación de compañías de material rodante que vendan o alquilen trenes a las que Renfe traspase parte de sus activos. Otra de las reclamaciones contenidas en el informe de la CEOE pasa por que el Gobierno impida a empresas públicas europeas entrar en el mercado español. Por lo menos, no hasta que sus países no se abran también a la competencia privada.