SAS presiona a los empresarios de Spanair para que paguen

SAS presiona a los empresarios de Spanair para que paguen

La aerolínea escandinava sigue atrincherada en exigir la devolución completa del préstamo puente de 28 millones que concedió a los accionistas catalanes

Las negociaciones para zanjar la reclamación judicial que Scandinavian Airlines System (SAS) interpuso contra los accionistas catalanes de Spanair avanzan muy lentamente debido a la posición maximalista que mantiene la compañía nórdica, según varias fuentes.

En concreto, los inversores deben responder por un crédito de 28 millones que sirvió, en última instancia, para financiar la firma de bandera catalana y que, tras la quiebra en enero, SAS reclama a los ex-socios de Spanair. El vencimiento estaba pactado para principios de año, con la aerolínea aún operando.

“Estamos lejos de un acuerdo, aunque seguimos negociando”, explican fuentes próximas a las conversaciones. Varios empresarios integrantes de Volcat, la instrumental que aglutinó a los inversores privados que participaron en el proyecto, coinciden en señalar que el principal escollo es la pretensión económica de la aerolínea escandinava. “Mantienen una postura muy firme en relación al cobro íntegro del préstamo”.

El crédito está suscrito entre varios empresarios e instituciones públicas catalanas. Turisme de Barcelona, Catalana d'Iniciatives --la instrumental de la Generalitat-- y Fira de Barcelona son los deudores públicos. En el ámbito privado, se cuentan varias fortunas de la sociedad civil barcelonesa. Jaume Roures y Tatxo Benet (Mediapro), Carles Sumarroca (Emte), Maria Reig (Reig Capital), Joan Font (Bon Preu) y Jordi Mestre (Quadis), entre otros. Sus representantes intentan convencer a SAS con alternativas para eludir la deuda, aproximadamente de un millón por cabeza.

Que pague la Generalitat

La linea de trabajo para las negociaciones es lograr que en Estocolmo aprueben una quita equivalente a las responsabilidades de los accionistas privados, de prácticamente 10 millones. Es decir, que sólo paguen las administraciones públicas, unos 18 millones que asumió Ieasa, el paraguas bajo el que actuaban conjuntamente en el consejo de Spanair.

Spanair debe a SAS a 149 millones de euros en total. La implosión de la empresa catalana ha provocado un impacto de 198 millones de euros. Provisionar esta cantidad ha puesto en graves aprietos financieros a la aerolínea nórdica. SAS no presenta beneficios desde 2007