Se acabó la impunidad en las carreteras extranjeras

Se acabó la impunidad en las carreteras extranjeras

La nueva normativa europea permitirá hacer efectivas las multas por infracciones fuera del país

Redacción

Barcelona

08/08/2015 - 12:30h

Tráfico intenso en las carreteras

Las multas de tráfico en la Unión Europea van a empezar a llegar a nuestros buzones. Hasta ahora, las trabas administrativas impedían que las sanciones se tramitaran fuera de las carreteras en las que fueron cometidas. Con la nueva directiva continental, la impunidad se acabó. Excepto en el Reino Unido, Irlanda y Dinamarca, si un radar fotografía a un ciudadano de la UE, las autoridades contactaran con los organismos sancionatorios de su región.

Éstas son las ocho infracciones que serán sancionadas internacionalmente: 

1. Exceso de velocidad.
2. Conducción con tasas de alcohol superiores a las reglamentariamente establecidas.
3. No utilización de cinturón de seguridad u otros sistemas de retención homologados.
4. No detención ante un semáforo en rojo o en el lugar prescrito por la señal de stop.
5. Circulación por carril prohibido, circulación indebida por el arcén o por un carril reservado para determinados usuarios.
6. Conducción bajo los efectos de estupefacientes, psicotrópicos, estimulantes y cualquier otra sustancia de efectos análogos.
7. No utilización de casco.
8. Utilización antirreglamentaria del teléfono móvil o de cualquier otro dispositivo de comunicación mientras se conduce.

Las primeras ya han llegado

Según Automovilistas Europeos Asociados (AEA), las notificaciones llegan a través de correo certificado y en el idioma nativo del conductor. Sin embargo, no comportarán jamás la pérdida de puntos debido a que en muchos países ni se contempla el sistema. Además, la regulación también se hace extensible a los coches de alquiler. Las compañías de 'renting' deberán facilitar los datos de los clientes a las autoridades en caso de ser requeridos.

Por el momento, las multas aparecidas en España proceden de Francia. La cercanía hace que muchos turistas y trabajadores pasen por el país galo habitualmente, por lo que el número de infracciones aumenta.