Soriano deja un agujero de 600 millones incobrables en Spanair

Soriano deja un agujero de 600 millones incobrables en Spanair

El juez ordena la liquidación de la aerolínea, con 52 millones en activos frente a deudas de 650

Soriano, presidente de la aerolínea
El concurso de Spanair, la aerolínea que presidió Ferran Soriano y que fundó Gonzalo Pascual, llega a su fin. Se trata de la mayor bancarrota de la aviación española. Las administraciones públicas catalanas inyectaron más de 200 millones para evitar la quiebra.

Un juez mercantil de Barcelona ha abierto la fase de liquidación. En un plazo de 15 días, la administración concursal –ejercida por PwC y el Grupo Gisbert— deberá presentar el plan que marcará los pasos a seguir para la venta de los activos, valorados en 52,4 millones de euros.

Sin cobrar

Aunque se logre vender lo que queda de aerolínea por el precio fijado, un gran número de proveedores comerciales y acreedores no cobrarán.

Spanair acumula un pasivo de 571,8 millones de euros. Se deben sumar 72 millones de créditos, que incluyen los gastos generados durante el procedimiento judicial. La mayor parte de esta última cifra responde al crédito laboral que pagó las indemnizaciones de los trabajadores.

Venta de activos


Tras más de un año desde que Soriano declaró el concurso voluntario, el juzgado mercantil número 10 de Barcelona ha trabajado en resolver la maraña de datos cruzados que supone este gigantesco proceso.

Una de las prioridades de la justicia ha sido recuperar los activos para poder hacer frente a la enorme deuda. Así, se ha realizado un inventario físico de lo que queda de Spanair. También se han calculado los derechos de emisión de carbono, que se venderán.

Negociación agencias

Uno de los pasos que más ha demorado el concurso ha sido la negociación con un gran número de agencias de viajes. Se ha buscado un pacto sobre la devolución del precio de los billetes vendidos pero no utilizados por los usuarios al cesar bruscamente la actividad el 27 de enero de 2012.

El objetivo de esta negociación es que Spanair pueda cobrar el precio de esos billetes, incrementado con ello la posibilidad de atender créditos pendientes. La devolución del dinero no irá directamente a los clientes ya que se debe seguir el orden que estipula la ley concursal.

Las primeras deudas en atenderse serán las generadas durante el concurso, después se atenderán las deudas bancarias con prioridad –son las que tienen garantías con objetos físicos— y, luego, si queda dinero, el resto.

La resaca en Catalunya

El descalabro de Spanair aún tiene consecuencias. En los propios juzgados de Barcelona está varada una causa penal contra el antiguo consejo de administración. Este caso nace de la denuncia realizada por los pilotos, a través del sindicato SEPLA, después de que la aerolínea dejase de pagar durante algunos meses un seguro que tenían contratado con Mapfre.

Además, recientemente, el Ayuntamiento de Barcelona sufrió un cisma político después que el actual Ejecutivo perdonase una deuda de 25 millones a la Generalitat que sirvió para financiar la empresa quebrada.