Spanair tira la toalla ante la falta de perspectivas financieras

Spanair tira la toalla ante la falta de perspectivas financieras

La línea aérea deja en tierra a 22.800 afectados, sin trabajo a unas 4.000 personas, y medio centenar de rutas vacías que se disputarán sus competidores. Presentará concurso de acreedores

Redacción

27/01/2012 - 23:44h

A las 22.00 de este viernes aterrizó el último vuelo comercial de la truculenta historia de Spanair. El Consejo de Administración de la aerolínea, reunido desde horas antes, comunicó el cese de operaciones como medida de seguridad y prudencia "ante la falta de visibilidad financiera para los próximos meses", La compañía aérea solicitará durante la próxima semana el concurso de acreedores con 206 millones de pasivo.

De monento, 22.800 afectados se quedan en tierra, a expensas del plan de contingencia ideado en las últimas horas para reasignar a los pasajeros que tenían vuelos programados. La aerolínea se ha coordinado con otras compañías y las autoridades del Ministerio de Fomento y el ente aeroportuario AENA. Sin embargo, el Ministerio de Fomento ha anunciado que abrirá un expediente sancionador a la compañía aérea por incumplimiento de contrato y cese abrupto de su actividad,

Por su parte, Spanair ha reforzado sus canales de contacto directo con los clientes para informarles de las alternativas que tienen ante estos hechos y de las condiciones para canjear sus billetes.

Atención en El Prat y en Barajas

Así, el aeropuerto de Barcelona-El Prat ha dispuesto el vestíbulo intermodal de la terminal T1 (en la planta baja de los edificios de aparcamiento) como su punto neurálgico para atender a los usuarios afectados por la suspensión de la operativa de la compañía. De los catorce mostradores de facturación, cuatro se han habilitado en esta zona, mientras que los diez restantes serán atendidos por la compañía Vueling.

Mientras tanto, en Madrid-Barajas.la sala Autogiro de la Terminal T2 (situada en la zona de llegadas de la planta baja) es la que se ha preparado  como punto de atención a los pasajeros afectados. La dirección del aeropuerto madrileño ha dispuesto la coordinación con Air Europa, Air Nostrum, Iberia y Vueling para ofrecer alternativas a los viajeros perjudicados por el cese de operaciones.

Iberia, por ejemplo, ya ha comunicado que incrementará las rutas que unen Madrid con Barcelona, Bilbao y La Coruña, además de los dos archipiélagos, en relvo de las que operaba Spanair hasta este sábado. Como otras compañías con las que Spanair ha alcanzado un acuerdo, Iberia ha previsto en los tres próximos días tarifas especiales para las rutas coincidentes con los de Spanair: 60, 90 o 100 euros más tasas aeroportuarias, según se trate de vuelos nacionales, vuelos con Canarias o europeos respectivamente.

La compañía de bandera que no fue

El cierre de Spanair, que pretendió durante los últimos tres años ser la línea de bandera catalana, afectará al empleo de 4.000 personas (unos 2.400 directos), dejará medio centenar de rutas vacías y el sueño político y comercial de hacer de Barcelona un hub internacional en punto muerto.

La compañía fue fundada en 1986 por la escandinava SAS para crear vuelos charter entre España y tres países escandinavos: Noruega, Suecia y Dinamarca. Sus problemas financieros la obligaron en el 2008 a presentar un Expediente de Regulación de Empleo (ERO) que afectó a unos 1.000 trabajadores. Un año después fue vendida a 1 euro al grupo empresarial que encabezaba la Generalitat, el Ayuntamiento de Barccelona, laa Fira y un grupo de compañías privadas catalanas.

Spanair contaba con una flota de 35 aparatos. La mayoría, 19 de ellos, son A320 y están alquilados a la estadounidense ILFC, que ahora deberá recolocar las aeronaves.

Desde que en 2009, Spanair ha recibido 140 millones de euros en recursos propios. En 2010 perdió más de 116 millones de euros.

Su operativa se ha ido replegando a Barcelona. En 2011 logró transportar 4,2 millones de pasajeros el año pasado desde la Ciudad Condal, una buena cifra de mercado, aunque globalmente la empresa había perdido pasajeros.

Spanair era el segundo operador en El Prat y obtuvo el año pasado el 17% del tráfico del aeropuerto, sólo superada por Vueling.