Uber se prepara para una nueva ola de demandas

Uber ya vendió sus negocios en Rusia y China. La start-up hará lo mismo en el sudeste asiático. Foto: Archivo

Uber se prepara para una nueva ola de demandas

Los gremios de taxistas, que han logrado una victoria legal en Europa, ahora amenazan con reclamar daños y perjuicios

David Placer

BARCELONA

20/12/2017 - 21:26h

La decisión del Tribunal Europeo de este miércoles, que ha determinado que Uber es un sistema de transporte y no una plataforma tecnológica, ha abierto la caja de los truenos para la multinacional estadounidense. Uber tendrá que regirse en toda Europa bajo la legislación del resto de empresas de transporte y del taxi y no podrá contratar a particulares para ofrecer el servicio.

Es una pésima noticia para Uber, pero lo peor está por venir. Con la decisión judicial, las asociaciones y agrupaciones del taxi prepararán ahora un contraataque en los tribunales españoles para exigir a la empresa una indemnización por daños y perjuicios al haber trabajado bajo un esquema que la justicia ahora ha declarado ilegal.

La primera consecuencia de la decisión del tribunal es que Uber tendrá que contar con licencias para el transporte de pasajeros, tal como ya opera en España provocada por una medida cautelar de un tribunal de Madrid. Y las implicaciones legales podrían ser demasiado pesadas para la multinacional que intenta debilitar al sector del taxi.

Al ser considerada una empresa de transporte, los tribunales podrían exigir a Uber contar con licencias propias y no delegar esta gestión a terceras empresas con grandes flotas de coches, entre ellos vehículos de última generación Tesla, eléctricos y completamente conectados a internet.

Las cargas sociales

Uber podría verse obligada a asumir toda la flota como propia y, para colmo de gasto, también podría hacerse cargo de toda la plantilla de conductores. Esto implicaría que la empresa deberá darlos de alta en la Seguridad Social y asumir todas las cargas que soportan las empresas que cuentan con taxis y emplean a los conductores.

 “Estamos pletóricos por la sentencia que declara que Uber es una empresa de servicio de transporte y cuyas consecuencias legales y económicas aún están por verse”, explica Concha Guardado, portavoz en Madrid de Élite Taxi, la agrupación que llevó a Uber a los tribunales europeos. “Podrían llegar nuevas demandas y acciones judiciales”, añade.

La Asociación Nacional del Taxi ya ha amenazado con llevar a Uber de nuevo a los tribunales, esta vez para exigir indemnizaciones por daños y perjuicios por las operaciones que --a su juicio— la empresa ha ejercido al margen de la ley desde 2014.

Uber, que mantiene otros frentes abiertos como su polémica estructura fiscal en toda Europa, ha transmitido un mensaje de tranquilidad pero, puertas adentro, las alarmas se han disparado. Uber debe prepararse para una ola de demandas que podrían afectar a la empresa en media España. Los taxistas quieren aprovechar la victoria para ahogar a la compañía con juicios y demandas.