Vueling reconoce que se han ‘quedado cortos’ frente a la crisis

Colas en El Prat durante la crisis de Vueling. /EFE

Vueling reconoce que se han ‘quedado cortos’ frente a la crisis

El presidente de la aerolínea anunció que incorporan ocho aeronaves más y que pagarán las compensaciones reclamadas

Cerodosbé

Barcelona

06/07/2016 - 11:46h

Por fin Javier Sánchez-Prieto, presidente de Vueling, dio la cara públicamente y pidió perdón a los pasajeros por los retrasos y cancelaciones que ha tenido la aerolínea durante la última semana. Durante el martes, ha hecho un tour por diferentes medios de comunicación para explicar las razones del caos operativo.

Por ejemplo, en una entrevista en TV3 donde admitió la falta de planificación de la empresa ante las incidencias, y en la poca capacidad de la línea aérea para dar repuesta a los problemas.

“Nos hemos quedado cortos”, sintetizó Sánchez-Prieto, quien dijo que siempre se considera un nivel de incidencias o imprevistos, aunque en las últimas semanas las incidencias europeas han desarticulado la capacidad de reacción.

El presidente de la empresa se refería a la huelga de controladores aéreos de Francia, que causó una nueva ola de retrasos y cancelaciones, y recordó que el 80% de los vuelos de Vueling atraviesan el espacio aéreo francés.

Además, dijo que la compañía está haciendo “los máximos esfuerzos” para normalizar la situación, como la incorporación de ocho aeronaves para reforzar las operaciones, la disposición de 15 tripulaciones de reserva previstas para volar, y afirmó que se pagarán las compensaciones que corresponden.

Sánchez-Prieto, en declaraciones a El País y a El Periódico, negó que la responsabilidad de los desbarajustes sea por la herencia dejada por Álex Cruz, el anterior presidente que ahora tiene las riendas de British Airways; un argumento que era esgrimido por los sindicatos. Sin embargo, señaló que la planificación de la administración anterior “estaba bien hecha, pero estaba adaptada a un nivel de incidencia determinado, que se ha visto desbordado”.

El miércoles las operaciones de Vueling se acercaron a la normalidad: hasta media mañana, no se habían programado cancelaciones, y la puntualidad rondaba en un 85%.