Cómo descubrir Cantabria en tres días

Plaza Mayor de Santillana de Mar, uno de los pueblos más bonitos de Cantabria y España.

Cómo descubrir Cantabria en tres días

Desde las alturas de los Picos de Europa a la cueva de Altamira, pasando por pueblos y valles, proponemos una escapada para descubrir lo mejor de Cantabria

Día 1: Fuente Dé, Mirador del Valle y Potes

Los impactantes Picos de Europa, con sus más de 2.000 metros de altura, es la mejor puerta de entrada para Cantabria. Desde allí el camino nos lleva a Potes, una hermosa villa que bien merece una visita, donde se puede escuchar el sonido de los ríos Quiviesa, Deva y Bullón, que confluyen en este pueblo.

En Fuente Dé espera un teleférico que permite disfrutar de vistas de vértigo en estas montañas, tras subir a un desnivel de 753 metros, que en cuatro minutos acerca hasta el Mirador del Valle. Es mejor tomarlo por las tardes, ya que en las mañanas suele haber nubes bajas y las vistas se pierden un poco.

Desde este punto se inicia una pequeña ruta, de poco más de 11 kilómetros, que conduce a los Horcados Rojos, un pico de 2.344 metros, pero para los amantes de las excursiones tranquilas se sugiere seguir un recorrido de casi 15 kilómetros, de baja dificultad hasta el entorno natural de la Comarca de Liébana. Este es un hermoso valle rodeado de los grandes muros de piedra caliza, abundante en encinas, hayas y robles.

Para pasar la noche, a cinco kilómetros de Potes se encuentra la Posada San Pelayo, un pequeño hotel rural de 14 habitaciones que tiene unas impactantes vistas al valle. En verano, la piscina brinda un relajante descanso tras un día de marcha.

Día 2: San Vicente de la Barquera – Comillas – Santillana de Mar

El primer punto de esta segunda jornada es el pequeño pueblo de pescadores de San Vicente de la Barquera, que anticipa que el día transcurrirá de cara al mar. Tras cruzar el puente de San Vicente, se descubre un paisaje para fotografiar y recordar, como son las barcas que quedan encalladas en el lecho.

Tras un reparador desayuno en alguno de los bares de este pueblo se pone rumbo a Comillas, donde se encuentra el famoso Capricho de Gaudí. Esta es una de las tres obras que el genial arquitecto realizó fuera de Cataluña. El edificio modernista refleja la etapa más orientalista del creador de la Sagrada Familia, donde se mezclan el estilo mudéjar con inspiraciones de Lejano Oriente. Su torre con mosaicos de girasoles y el pináculo de estructura geométrica es una de as imágenes más famosas de esta casa, ahora reconvertida en museo.

Rutas por Cantabria Capricho de Gaudí

Pero no hay que perder de vista al pueblo de Comillas, con sus tiendas de artesanías y, que a la hora de comer, ofrece varios recomendados sitios para degustar mejillones o almejas marineras mientras se contempla el carácter oscilante del Mar Cantábrico.

Por la tarde, espera Santillana de Mar. A esta se le llama la villa de las tres mentiras, porque no es santa ni llana ni tiene mar. Pero sin duda es uno de los pueblos más bonitos de España, con sus callejones de adoquines y sus edificios medievales, como la Colegiata de Santa Juliana (siglo XIII), y puntos como el antiguo lavadero de piedra y la Plaza Mayor, donde se solía celebrar el mercado medieval.

Para descansar, ya en esta villa, recomendamos el Hotel Casa Marqués, un elegante hotel boutique de estilo gótico, con habitaciones de grandes dimensiones. Allí se sirve un impactante desayuno regional, ideal para comenzar la tercer y última jornada con todas las fuerzas.

Ruta Cantabria Santillana de Mar

Día 3: Cuevas de Altamira – Cabárceno – Santander - Loredo – Santoña

A sólo cinco minutos de coche desde Santillana de Mar se encuentran las famosas Cuevas de Altamira, llamada la Capilla Sixtina del arte rupestre. Sus bisontes, caballos y animales tiene fama mundial, y el visitante queda en silencio e impactado por la belleza de estas pinturas.

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Sin embargo, el exceso de turistas ha limitado las visitas a una vez por semana, y conviene reservar con anticipación para poder obtener un turno. De todas maneras, su valioso museo cuenta con abundante información de las pinturas y de la cultura paleolítica que las creó.

Los amantes de la fauna o los padres que buscan programas para sus hijos pueden dirigirse al Parque de la Naturaleza de Cabárceno, donde viven cerca de 150 especies de animales en semi libertad, como bisontes, búfalos, guepardos, osos, jirafas, elefantes y leones. Son 20 kilómetros que se deben recorrer en el vehículo particular, y con mucha atención a las indicaciones del parque.

La ciudad de Santander es ideal para una bonita excursión urbana, donde se podrá disfrutar del Paseo de Pereda, disfrutar de las comidas marítimas del Puerto Chico y seguir hasta la Península de la Magdalena, donde se encuentra el fastuoso palacio que bautiza a esta formación geográfica.

magdalena

No muy lejos se encuentran las dunas del Puntal, Somo y Loredo, desde donde se pueden contemplar unas hermosas vistas de Santander.

En Santoña espera uno de los puntos más bonitos de Cantabria, el faro del Caballo, que se eleva en un atalaya de tierra que conquista el mar. Quien tenga el coraje de subir los 700 escalones no debería perder la oportunidad, porque al llegar se presenta una de las mejores panorámicas del litoral cantábrico.

Para descansar, hay que recomponer fuerzas en el puerto de Santoña, donde esperan las famosas anchoas de Casa Emilia, así como un magnífico pulpo a la brasa.

Al momento de dar por terminado el paseo espera la Casona de San Pantaleón de Aras, una residencia del siglo XVII con 4.000 metros cuadrados de jardines con árboles frutales. Su spa con jacuzzi, y los servicios de sauna y cabinas de vapor son ideales para desconectar y poner punto final a esta escapada.