Un desierto como el del Sahara en pleno Japón

Las gigantescas dunas del parque Sanin Kaigan, al oeste de Japón, se atraviesan en camello. Pero sólo para turistas.

Un desierto como el del Sahara en pleno Japón

Al oeste de Japón una extraña formación de gigantescas dunas es aprovechado para crear el primer museo de arena del mundo

Parece el Sahara, pero no lo es. En rigor, está a 12.000 kilómetros de distancia. Y este paisaje está en Japón, un país frío y montañoso, pero por un capricho de la naturaleza, el parque nacional de Sanin Kaigan, en el que se encuentra la ciudad de Tottori, cuenta con gigantescas dunas que se atraviesan a lomos de camellos.

Destruida por un terremoto en 1943, Tottori es una ciudad en la costa oeste de Japón de algo más de 200.000 habitantes. La cercanía con esta formación dunar y el exotismo por ubicarse en estas tierras de elevaciones y sembradíos hacen que la región sea cada vez más frecuentada por turistas de todas partes del mundo.

Las dunas se extiende por 16 kilómetros, y compiten con las formaciones de Sarugamori en la Prefectura de Aomori para ver dónde se encuentran las dunas más grandes. En Tottori hay algunas que llegan hasta los 50 metros de altura, una buena medida para realizar sandboarding o atravesarlas en carruajes tirados por caballos.

Las gigantescas dunas del parque Sanin Kaigan, al oeste de Japón.

Pero este extraño patrimonio natural está en peligro: los muros de hormigón construidos en las cercanías para frenar los tsunamis limita la acción del viento, y sin viento, las dunas disminuyen de tamaño poco a poco.

El primer museo de arena del mundo

Cada año en verano se celebra el festival de Shan Shan, en la que se festeja con coloridos bailes y se realizan diferentes esculturas de arena. Hasta 2012 se esculpían al aire libre, pero para protegerlas el ayuntamiento construyó el Museo de la Arena y así las estatuas podían conservarse más tiempo.

Escultura del Museo de Arena.

Las esculturas son temáticas y giran en torno a la cultura de un país. Por ejemplo este año las obras son relativas a los Estados Unidos. Es posible ver escenas como la Declaración de Independencia o la guerra civil, y diferentes personajes de la cultura norteamericana como Ella Fitzgerald, Elvis Presley o Louis Armstrong, y monumentos famosos como el Monte Rushmore o el skyline con los rascacielos de Nueva York y su Estatua de la Libertad.

En otras oportunidades la temática de las esculturas han girado en torno a Rusia, Alemania, África o Sudamérica. El museo tiene una entrada que oscila en los 600 yenes (cuatro euros) y se encuentra abierto desde abril hasta enero.