Una invasión de heavys multiplica por cinco una villa gallega

La localidad gallega de Viveiro, durante tres días, se convierte en el mayor templo del heavy metal de Europa. Fotos: EFE

Una invasión de heavys multiplica por cinco una villa gallega

El Resurrection Fest sitúa en el mapa a Viveiro, una población de 15.000 habitantes que recibe 80.000 visitantes durante el festival

Rubén Rodríguez

A Coruña

10/07/2017 - 05:55h

Viveiro tenía una Semana Santa atractiva y destacados espacios naturales, alrededor del río Landro, en el Monte de San Roque o en el Souto da Retorta, un bosque de árboles centenarios. Desde hace doce años tiene también un festival de música que creció y creció hasta convertir a la localidad lucense en uno de los templos del heavy en Europa.

En la edición de 2016, participaron en el Resurrection Fest más de 80.000 personas, lo que supone multiplicar por cinco la población del ayuntamiento, que cuenta con algo más de 15.000 habitantes. "No es un festival urbano en el que la gente va a ver a unas bandas y después se va a casa. Son unas minivacaciones musicales y todos tienen acampada", dijo el primer espada del Resurrection, Iván Méndez, al diario El Progreso. Viveiro es el símbolo en España de un grupo de festivales de gran tamaño ubicados en pequeñas localidades, como el Hellfest de Clisson (Francia) o el Open Air de Wacken (Alemania).

La edición de este año se llamó Resurrection Fest Estrella Galicia. La cervecera, que organiza su propio circuito de conciertos, subió la apuesta en el patrocinio. Los conciertos finalizaron el sábado, con actuaciones de Mastodon o Rancid. El viernes estuvo Ramstein y el jueves Anthrax. En total, 100 bandas pasaron por Viveiro.

El festival llena los hoteles. Comenzó habilitando una zona de acampada junto a la Praia das Covas, pero para la última edición tenía ya cuatro espacios, dos próximos a las playas y otros dos en los terrenos más cercanos a los escenarios.

Que el proyecto que impulsaron Iván Méndez e Iván Pérez, ambos miembros de la ONP Crew, iba en serio se sabe desde hace tiempo, pero quedó patente cuando Iron Maiden aterrizó en Galicia para actuar en un municipio que tiene entre sus principales actividades económicas el sector forestal y las cargas de madera del puerto de Celeiro.

Fue en 2016. Ese año, el presidente de la Diputación de Lugo, Darío Campos, y la alcaldesa de Viveiro, María Loureiro, presentaban junto a los organizadores los datos económicos del evento: 100% de ocupación hotelera, más de 80.000 personas y un impacto económico de 10,2 millones, decía el informe elaborado por economistas.

Actuación de Rammstein en el Resurrection Fest

Ya consolidado, el Resurrection Fest cuenta ahora con el respaldo de Xunta, Diputación y Concello de Viveiro. El Gobierno gallego montó una carpa para promocionar el turismo de Galicia en el festival. En A Mariña hay otras zonas de esplendor que han resucitado el norte de Lugo, como la Praia das Catedrais, que se cuela todos los años en los rankings de las mejores playas del mundo.

En el origen del festival fue un alcalde socialista ya fallecido, Melchor Roel, quien dio respaldo al proyecto, que acabó por convertir a Viveiro en un referente de la música heavy en Europa.
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