El Reino Unido se harta de los timos en las reservas de hoteles

El Reino Unido se cansa de las presiones a los usuarios para que reserven habitaciones

El Reino Unido se harta de los timos en las reservas de hoteles

Competencia del Reino Unido investiga a plataformas de viajes online por prácticas fraudulentas en sus procesos de reserva

Equipo Cerodosbé

BARCELONA

03/07/2018 - 12:42h

Cuando un usuario está consultando tarifas en plataformas de viajes, suelen aparecer mensajes que advierten “precio mínimo garantizado” o “quedan dos habitaciones con este precio”. Estos anzuelos de marketing para seducir a potenciales compradores colmaron la paciencia de los organismos reguladores del Reino Unido.

La CMA (autoridad británica de competencia y mercados) se dirigió a las principales plataformas de reservas online para advertirles que algunas de sus prácticas pueden violar la ley de protección del consumidor.

Prácticas irregulares

Este ente regulador no precisó cuáles eran las webs involucradas, pero aseguró que incurren en prácticas irregulares como dar preferencia a hoteles que pagan una comisión por el servicio (una práctica que Tripadvisor anunció por medio de sus Espacios Patrocinados), engañar sobre descuentos, no informar claramente sobre el coste total de la reserva, o presionar variando el número de personas que supuestamente están interesadas en la misma habitación.

El ente regulador del Reino Unido prohíbe los anuncios engañosos para presionar al usuario a cerrar una reserva

La CMA exigió a las plataformas que cumplan con la ley de protección al consumidor. En este sentido, la directora del organismo, Andrea Coscelli, dijo que es importante que los clientes no se sientan impulsados a confirmar una reserva porque son presionados por publicidad engañosa.

Booking fue investigado

Ya este organismo británico había emprendido una investigación contra Expedia, Booking e Inter Continental para saber si habían pactado un acuerdo de precios.

Precisamente Booking había puesto punto final a las investigaciones antimonopólicas en Italia, Suecia y Francia en 2015, tras aceptar las cláusulas que impedían que los hoteles ofertados tengan precios más bajos que las agencias online.

Ese mismo año Alemania también había advertido a Booking que desista de estas prácticas de pacto de precios con los hoteles.