Cuando los silos se convierte en lienzos para murales gigantes

Más de 35 silos y 60 tanques de agua de Australia fueron redecorados por artistas de todo el mundo. Foto Ron Bonham-Australia Silo Art

Cuando los silos se convierte en lienzos para murales gigantes

En Australia, Canadá, Argentina y también en España los grises silos agrícolas se convierte en fascinantes obras de arte de formato extra grande

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

12/05/2020 - 13:58h

Un silo es como el sueño dorado de un artista urbano: un inmenso lienzo donde puede dar rienda suelta a su arte, y que la pintura pueda ser contemplada a kilómetros de distancia.

En puntos tan alejados del mundo como las granjas australianas, las fincas canadienses, en los pueblos de La Mancha y en pleno centro de Buenos Aires se encuentran obras de arte realizada en estos inmensos depósitos de granos.

El circuito de arte australiano

Australia cuenta con el circuito Australian Silo Art Trail, que es imposible de realizar en su totalidad: son 7.500 kilómetros por la inmensa geografía del país-continente austral.

En Australia se creó un circuito con 35 silos y 60 tanques de agua pintados con vivos colores. Pero es imposible recorrer sus 7.500 kilómetros en un solo viaje

Pero al menos se pueden recorrer tramos en los que se llega a pequeñas poblaciones en medio de la nada, con menos de 200 habitantes, pero que exhiben orgullosos los murales creados por artistas urbanos de todo el mundo.

Silos pintados por Hessco, en Weethalle. Foto Annette Green

Silos pintados por Hessco, en Weethalle. Foto Annette Green

Esta tendencia comenzó en la comunidad de Northam, en el estado de Australia Occidental en 2015 como una manera de revitalizar las alicaídas economías de los pueblos agrícolas.

De a poco se fueron sumando otras comunidades, que como una onda expansiva seducían a los núcleos más cercanos (aunque en ese país significa pasar cientos de kilómetros sin ver un alma).

Reflejos de la vida y la fauna local

Actualmente hay unos 35 silos y 60 tanques de agua, que presentan toda clase de motivos: los ocho silos pioneros de Northam fueron pintados por el británico Phlegm y el estadounidense Hense, quienes crearon insólitas máquinas voladoras y patrones abstractos de colores, respectivamente.

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El artista de Perth Brenton See se enfocó en la fauna local, donde un pogona (reptil del desierto), un fascogalo de cola roja (marsupial similar a un ratón) y un faisán australiano de dimensiones gigantescas miran a los visitantes que llegan al pueblo de Newdegate.

Silos Australia Foto Annette Green

Las pinturas reflejan la vida agrícola del país. Foto: Annette Green

En tanto Evoca1, de Miami, prefirió reivindicar el trabajo de las comunidades con murales de granjeros con corderos y perros a bordo de tractores.

Las limitaciones por el coronavirus pueden ser una ventaja para los pobladores de los pueblos con silos pintados, porque pueden convertirse en la oportunidad turística que han estado anhelando. Y si no es posible viajar a Australia, al menos se pueden descubrir algunas de estas obras en la web del Silo Art Trail.

El arte en los silos manchegos

Tampoco hay que viajar muy lejos para ver este tipo de obras de arte: en varias comunidades de Castilla-La Mancha el proyecto Titanes se encargó de darle una nueva vida a varios silos de la provincia de Ciudad Real.

Los depósitos agrícolas de los pueblos de Calzada de la Calatrava, Corral, La Solana, Malagón y Manzanares cambiaron de imagen y color por una iniciativa de la diputación local, la asociación Laborvalía y diversos artistas urbanos como Okuda y el colectivo Ink and Movement.

El proyecto Titanes transforma los silos de los pueblos manchegos en gigantescas obras de arte urbano. Fotos: Diputación de Ciudad Real.

El proyecto Titanes transforma los silos de los pueblos manchegos en gigantescas obras de arte urbano. Fotos: Diputación de Ciudad Real.

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Con la ayuda de 450 jóvenes discapacitados, los artistas convocados crearon obras que representan la vida agrícola de la región.

En Manzanares se puede contemplar una recreación de los campos a vuelo de pájaro, en Calzada de Calatrava se ven retratos de trabajadores locales, mientras que en Malagón hay un interesante juego de geometrías y dibujos abstractos que explotan de colores.

En las granjas de Canadá

Si cruzamos el océano vemos que en Canadá se puso en marcha una iniciativa similar a la de Australia. Ocho municipios agrícolas de los condados de Prescott-Russell, a mitad de camino entre Ottawa y Montreal, en el 2017 convocaron a artistas urbanos a pintar sus silos para conmemorar los 150 años de la fundación del país norteamericano.

La idea gustó tanto que cada año repiten el llamado, y cada vez hay más depósitos de granos que sirven para que los artistas desarrollen su creatividad.

Silos Canada foto Popsilos

Las granjas de Canadá también dan una nueva vida a sus silos. Foto: Popsilos

En el circuito de Popsilos se pueden ver murales que reflejan la flora y fauna de St Albert, creado por Benny Wilding y Carlos Oliva; a una abeja que poliniza a un clavel realizado por Roadsworth o a un niño granjero vestido como si fuera 1920, pintado por Emmanuel Jarus y Zek One, entre otros motivos.

Mensajes feministas en Buenos Aires

En el otro extremo de América, en Buenos Aires, también podemos encontrar silos decorados. Lo bueno es que no es necesario viajar para los campos de la Pampa, sino que los vemos en pleno centro de la ciudad.

Puerto Madero es el barrio más moderno y uno de los más exclusivos de la capital argentina, pero hace un siglo era el canal de salida de la producción agrícola del país.

De aquellos años quedaron depósitos de ladrillos reconvertidos en lofts, oficinas y restaurantes, y del otro lado del dique se elevan nueve gigantescos silos que pertenecen a la ex Junta Nacional de Granos.

Silos buenos aires foto Wikipedia

Los silos de Puerto Madero, en Buenos Aires. Foto Wikipedia

No se pueden derribar pero tampoco usar, por lo que fueron asignados a la artista estadounidense Bárbara Kruger para que realice una obra de reivindicación feminista en el marco de la feria Art Basel de 2018.

Pintado con los colores de la bandera argentina, el mural contiene la leyenda "No podés vivir sin nosotras”, flanqueada por palabras como igualdad, propiedad, poder y placer, para culminar en la parte inferior con la pregunta "¿Quién posee qué?".

A 15 minutos en coche desde Puerto Madero, en el Puerto Nuevo otros depósitos también fueron tocados por la varita de los artistas urbanos.

Se trata de las estructura que guardaban la arena que se descargaba para la construcción de edificios en Buenos Aires, que de presentar una estética gris y monótona ahora exhiben coloridos dibujos de Bernardo Ezcurra y Alfredo Segatori de ejemplares de la fauna autóctona, como jaguares, cóndores, llamas y lechuzas.

Museo de arte de Rosario Foto Wikipedia

Silos redecorados en el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario. Foto Wikipedia

Los silos que cambian de colores

Rosario, a 280 km al norte de Buenos Aires, fue otro puerto clave en la historia agrícola de Argentina. Gran parte de la producción cerealera se acopiaba en depósitos como el monumental silo Davis, actual sede del Museo de Arte Contemporáneo local.

Los ocho cilindros de 7,5 metros de diámetro periódicamente cambian de color cuando se convoca a un artista a que lo redecore, como si fuera un arco iris caleidoscópico que se renueva cada tanto.