Las cuatro reglas básicas para bautizar a un país

El nombre de un país, por lo general, proviene de una regla muy simple. Foto: Joey Csunyo - Unsplash

Las cuatro reglas básicas para bautizar a un país

No hace falta ponerse creativos: la mayoría de los topónimos de los países tienen un origen en cuatro elementos básicos

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

30/04/2020 - 14:39h

Los nombres de los países tienen orígenes menos nobles de los que les gustaría a sus clases dirigentes. Casi ningún topónimo se refiere a valores humanos, de justicia o libertad, sino que se concentran en un par de coincidencias lingüísticas que se repiten en casi todas las naciones.

A grandes rasgos, y sin que sea una ciencia exacta, los nombres de los estados se pueden dividir en cuatro categorías, según estableció un análisis de Quartz:

-Por una precisión geográfica

-Por un detalle de la tierra

-Por el nombre de una tribu o pueblo

-En homenaje a una persona

Muchos orígenes están tan difusos que nadie recuerda a Américo Vespucio cuando Trump cacarea su soflama de ‘América primero’, ni los que tararean al ‘Que viva España’ de Manolo Escobar piensan en conejos o forjadores de cuchillos.

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Veremos cómo Colón fue el gran bautizador de tierras americanas, y que una gran cantidad de nombres son por errores de conquistadores.

Colón dio nombres a ocho países americanos. Foto: Vicens Dorse - Pixabay

Colón dio nombres a ocho países americanos. Foto: Vicens Dorse - Pixabay

1. Tribus, pueblos y etnias

Un tercio de los países del mundo tienen nombres que recuerdan a sus habitantes originales o a un pueblo determinado. Es el caso de Francia con los francos, Suiza (Switzerland) por el cantón de los schwyz, Italia por la tribu de los vitali o Vietnam, que recuerda a los viet que viven al sur (nam).

La tribu de los francos dio nombre a Francia y la de los vitali a Italia

También tenemos a Albania por los albanoi, a Bangladesh por la tribu Banga, o a Ghana que recurrió al nombre de un antiguo imperio del siglo XIII cuando se independizó.

Muchas guineas

Varios países africanos coinciden con el topónimo Guinea (como Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial y la propia Guinea) es porque los portugueses en el siglo XV usaron la palabra ‘aginaw’ (de origen tuareg) que significa ‘gente negra’.

Los habitantes de Papúa-Nueva Guinea, para un conquistador español, eran parecidos a los africanos.  Foto: ianknabel66 en Pixabay

Los habitantes de Papúa-Nueva Guinea, para un conquistador español, eran parecidos a los africanos. Foto: Ianknabel66 - Pixabay

¿Pero qué pasa con Papúa-Nueva Guinea, en Oceanía? Papúa significa ‘cabello rizado’ y Guinea fue la denominación que dio el navegante español Ynigo Ortiz de Retes en 1546 porque este pueblo de la Melanesia le recordaba a los africanos occidentales.

2. Un detalle que bautiza a un país

Una cuarta parte de las naciones tienen un nombre que se origina en un detalle geográfico. Por ejemplo Argelia proviene de la ciudad de Argel, que significa ‘las islas’ ¿Pero cuáles? Las que alguna vez estuvieron en la bahía de la capital, que desaparecieron cuando se ganó terreno al mar para construir el puerto.

Montenegro, en la raíz latina, explica la descripción cromática de la montaña Lovćen, que en su lengua vernácula es Crna Gora.

Se supone que Islandia (tierra del hielo) fue llamada así por los noruegos que la conquistaron para evitar que lleguen otros invasores

Islandia es un ejemplo de marketing inverso: los conquistadores noruegos que llegaron en el siglo IX la llamaron ‘tierra del hielo’ (Ísland) para evitar que otros pueblos les quiten las tierras deshabitadas, que por lo visto, tenía unas temperaturas agradables.

Islandia significa 'tierra del hielo'. Foto: Free-Photos - Pixabay

Islandia significa 'tierra del hielo'. Foto: Free-Photos - Pixabay

Por el contrario, Groenlandia (Grønland) significa ‘tierra verde’ pero casi todo es hielo y rocas, lo que podría haber sido un truco de los vikingos para promover su colonización.

Colón y su costumbre de poner nombre a todo

Honduras proviene de la profundidad de las aguas para fondear cuando los españoles llegaron al país, mientras que Barbados es por las copas de los árboles de los manglares que parecían barbas humanas.

Costa Rica fue el original nombre que puso Cristobal Colón cuando vio a los nativos luciendo joyas y tocados con oro, pero no sabía que los yacimientos estaban bastante lejos del actual país centroamericano.

bienvenido honduras

Honduras proviene de las aguas para fondear en la costa del país.

Otro error de minerales es de Argentina. El nombre proviene de argentum (plata), en referencia a la leyenda de la Tierra de los Césares, una supuesta ciudad rebosante de minerales preciosos que encendió la imaginación de los conquistadores.

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Volviendo al navegante genovés, en sus viajes aprovechó para poner nombres a todo lo que se cruzara en su camino, como Santa Lucía (por una santa del siglo III), San Vicente y las Granadinas (por su santo favorito), Antigua y Barbuda (por la iglesia de Santa María de la Antigua) o Trinidad y Tobago (por la Santa Trinidad. Pero Tobago viene de ‘tabaco’, por lo que fumaban los nativos).

3. Precisiones de la geografía

Unos 25 países tienen nombres que refieren a ubicaciones geográficas. Nippon, el endómino de Japón, significa ‘tierra del sol naciente’, pero claro que no es visto desde las islas del país, sino desde China.

Noruega (Norge) se traduce como ‘ruta al norte’ en nórdico antiguo, y Australia proviene de Terra Australis Incognita, basado en un hipotético territorio al sur planteado por los antiguos griegos.

Noruega significa 'ruta al norte'. Foto: Michael Fousert - Unsplash

Noruega significa 'ruta al norte'. Foto: Michael Fousert - Unsplash

Uruguay mezcla la precisión del punto cardinal con la descripción: su nombre oficial es República Oriental del Uruguay, porque está al este del río homónimo, que en lengua guaraní significa ‘río de los pájaros’.

4. Un país como homenaje

Otras naciones, unas 25, reciben su nombre en recuerdo de una persona. Casi todos hombres, excepto el citado estado caribeño de Santa Lucía.

Filipinas se llaman así por el rey Felipe II, el recuerdo de Simón Bolívar dio nombre a Bolivia, Israel es uno de los hijos de Jacob (patriarca de los judíos), Mauricio proviene del magistrado Mauricio de Nassau y Swazilandia es una reivindicación del rey Mswati II, que gobernó en el siglo XIX.

En castellano es un error hablar de ‘americanos’ para nombrar solo a los estadounidenses. Y los mexicanos y canadienses también son norteamericanos

Con EEUU y América hay un enredo interesante. Las antiguas colonias británicas se agruparon como Estados Unidos de América, y ahí quedaron tan anchos para nombrarse como ‘americanos’ cuando eso corresponde a los habitantes de Norteamérica y Sudamérica.

Un cartógrafo alemán dio el nombre de Américo Vespucio a un continente. Pero no a EEUU

Un cartógrafo alemán dio el nombre de Américo Vespucio a un continente. Pero no a EEUU

América proviene de Américo Vespucio, quien se dio cuenta que esas tierras allende el océano eran un nuevo continente y no Asia como creía Colón. Y así lo puso el cartógrafo Martin Waldseemüller en los mapas que usaban los navegantes europeos en el siglo XVI.

Si Colón no recibió un continente de premio, al menos un país, Colombia, fue bautizado en su honor.

¿Y España?

España deriva de Hispania, el nombre latino de los romanos para las provincias ubicadas más hacia el oeste en su imperio.

españa cartel

Hay varias teorías sobre el origen del nombre España.

Su origen puede venir de la Hesperia griega, por las tierras más occidentales conocidas, pero otra teoría es que Hispania derive del fenicio, que significa ‘tierra de conejos’, aunque hay varios errores en esta tesis.

Los griegos también llamaron Iberia, que fue desplazado por la denominación romana.

Pero también tiene fuerza la conclusión de los filólogos Jesús Luis Cunchillos y José Ángel Zamora, que postulan que el origen está en ‘I-span-ya’, que en fenicio sería ‘forjadores de metales’.