Adrián Ortiz

Los diez rincones con más encanto de Galicia

Tierra de misterio y tierra de encanto, Galicia es un paraíso que enamora. De su paisaje a sus monumentos, de su comida a sus playas, Galicia no deja indiferente a nadie.

De maravillas naturales como las Illas Cíes a patrimonios únicos como la Torre de Hércules, Galicia no es sólo el Camino de Santiago y la mejor gastronomía.

Repleta de rincones únicos, Galicia es sentimiento, pasión, alegría y morriña. Como dice su eslogan, Galicia tienes que vivirla. Descubre con CERODOSBÉ sus parajes inolvidables.

 

Ribeira Sacra, paraíso entre montañas

Ubicada entre los ríos Miño y Sil, la Ribeira Sacra alberga la mayor concentración de construcciones románicas de Europa. Este paisaje es una apuesta segura para descubrir la belleza interior de Galicia y su mística.

Se dice que en este paisaje el turista recupera su fe y su espiritualidad, debido a la belleza de los conventos situados entre las montañas.

En especial, déjate embelesar por San Pedro de Rocas, un templo excavado en roca viva. A primera vista, parece que estás situado en una cueva primitiva. Rodeando el templo, podrás disfrutar del efecto de la piedra, la vegetación y la lluvia sobre las sepulturas en lo que será un momento mágico.

Muralla de Lugo, Roma en medio de Galicia

No puedes irte de Galicia sin pasar por Lugo. La muralla de la capital lucense es el vivo ejemplo del paso de los romanos por Galicia.

Declarada a principios de siglo Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la Muralla de Lugo es el mejor ejemplo que sobrevive de fortificación militar romana.  De hecho, la muralla romana que rodea el casco antiguo de Lugo es la única que se conserva entera.

Además, en Lugo todo gira alrededor de la muralla. Recorrer los dos kilómetros de muralla te permitirá adentrarte a Lucus Augusti, la ciudad romana predecesora de Lugo. Alrededor de la muralla, Lugo te ofrece lugares únicos como el burgo vello o la catedral.

Serra da Capelada, vive la intensidad del Atlántico

En el norte gallego encontrarás Serra Capelada, uno de los acantilados más altos de Europa.

Después de los fiordos noruegos, las mejores vistas desde un acantilado se encuentran, sin duda, en Vixía Herbeira con una altitud de 620 sobre el nivel del mar y, sobre todo, una alucinante pendiente de más del 80%.

Desde el mirador Garita de Herbeira, ubicado en las faldas de la sierra gozarás un paisaje único: hacia el sur, las Illas Sisargas; hacia el norte, Punta de Estada de Bares.

En Serra Capelada podrás admirar el inmenso océano Atlántico y las mágicas costas de Santo André, donde se ubica también el santuario dedicado a San Andrés de Teixido.

Ferrol de la Ilustración, el puerto de la Armada

Tradicionalmente una ciudad pesquera, Ferrol era una de las bases militares más importantes del ejército español. Así, la base naval de Ferrol fue, tras su construcción, la mayor base naval de su época en Europa.

Actualmente en Ferrol se conserva el último puerto militar de la ilustración. Durante su visita, podrás disfrutar del Arsenal Militar, un conjunto de fortalezas defensivas encaradas hacía la ría, la Sala de Armas o el Museo Naval.

Más allá de su importancia militar, descubrirás un Ferrol hermoso  si te dejas perder por el Barrio de A Madalena, donde conocerás el lado industrial y pesquero de esta ciudad gallega.

Torre de Hércules, el faro más antiguo del mundo

En A Coruña, te encontrarás con la Torre de Hércules, el faro más antiguo del mundo en funcionamiento. De origen romano, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2009.

Te recomendamos encarecidamente que subas las empinadas escaleras para disfrutar de unas vistas únicas del océano Atlántico y de la costa gallega. Las vistas son únicas, no te arrepentirás.

Según cuenta la leyenda,  Hércules llegó a las costas de Galicia a la búsqueda del gigante Gerión, con el fin de liberar estas tierras de su abuso de poder. El enfrentamiento duró más de tres días y tres noches. Hércules, ganador, construyó un faro y en sus cercanías fundó la ciudad de Crunia, nombre de la primera mujer que habitó el lugar y de la cual Hércules se enamoró.

El camino de Santiago, encuentra tu fe

La ruta de peregrinación a Santiago es quizá el mayor hito cultural de Galicia. Revive la importancia histórica del Camino de Santiago, que durante siglos fue el mayor exponente de intercambio cultural entre la península ibérica y el resto de Europa.

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el camino francés, el más usual, comienza en Roncesvalles (Navarra) y llega a Santiago de Compostela, tras haber recorrido 750 km.

Así que ármate de unas buenas zapatillas y recorre el mismo camino que hace mil años hacían millones de peregrinos. Conocerás gente de todos los lugares y compartirás miles de experiencias con ellos. Durante el camino, podrás adentrarte en la Galicia interior, llena de encanto por los conventos, catedrales, paisaje y, en especial,  una increíble gastronomía.

Santiago de Compostela, la meta del camino más universal

La capital de Galicia, Santiago de Compostela, es, también, el destino de peregrinación del cristianismo desde el siglo IX. Desde todas partes de Europa, mediante los distintos caminos de Santiago, miles de peregrinos portaron la concha de vieira hacia la hermosa catedral de Santiago.

Antes de entrar a la catedral, te recomendamos dejarte perder por las diversas calles de la zona vieja, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1985. Desde las distintas callejuelas, llegarás a la Praza do Obradoiro, línea de meta de todo camino de Santiago, y  el mejor lugar para contemplar la belleza de la catedral.

Ya dentro de la catedral, sin olvidarte de visitar el Pórtico da Gloria, no dudes y admira cada capilla, en especial en la que está el botafumeiro, un incensario de grandes dimensiones que se ha convertido en el símbolo de la ciudad.

Cabo Fisterra, el fin del mundo

Cuando hace dos mil años Décimo Junio Bruto llego a Fisterra, la posición geográfica y los hermosos atardeceres le hicieron creer que había llegado al fin del mundo.

Siglos más tarde, los visitantes más aventurados del camino de Santiago se desviaban hasta Fisterra para realizar un recorrido marcado en el cielo por la Vía Láctea, según las teorías cristianas.

En el camino hasta Costa da Morte, la fiera costa del cabo de Fisterra, deberás detenerte en el santuario románico de Santa María das Areas, en el que se alberga el Cristo de la Barba Dorada, así como en las ruínas de la ermita de San Guillerme, un lugar mágico en el que, según los autóctonos, está impregnado de poderes mágicos.

Islas Cíes, el patrimonio de las rías galegas

Desplazándote hacía el sur hasta la ría de Vigo apreciarás un rincón único: las Illas Cíes. Para todos aquellos viajeros deseosos de disfrutar de la flora y fauna local, éste es su lugar de peregrinación.

Las Illas Cíes te ofrecen la posibilidad de recorrer las rías en catamarán, en las que admirarás no sólo gaviotas, sino juguetones delfines.

De aguas cristalinas, las rías sorprenden por sus inigualables playas, como la de Rodas o el Arenal de Figueiras.

Como anécdota, el conjunto de las tres islas que dan nombre a Illas Cíes, el Monteagudo, el Faro y San Martiño, fue descrito por matemático griego Ptolomeo como “Islas de los Dioses”.

Castro de Santa Trega, un poblado histórico entre dos países

Declarado Monumento de Interés Nacional en 1931, el Castro de Santa Trega fue un poblado galaico fundado en el siglo I a.C.

Este asentamiento, situado en el monte Santa Trega a 341 metros de altura, llegó a acoger a más de 5.000 personas en su época de máximo esplendor, llegando a ser uno de los más grandes de todo el noroeste peninsular.

Te recomendamos fijarte en la distribución del poblado. Aunque parezca caótica, tiene un sentido que te animamos a descubrir. Además, los petroglifos de fuera y dentro del recinto, elaborados 2.000 años antes de la ocupación del castro, se han convertido en símbolo del poblado. Sus moradores tenían una economía autónoma y elaboraban distintos objetivos que hoy se conversan en el Museo Arqueológico situado en el pueblo. 

Galicia, el buen camino