Google apuesta por rascacielos de madera contra el cambio climático

Prototipo rascacielos de madera. Imagen: Sidewalk Labs.

Google apuesta por rascacielos de madera contra el cambio climático

Sidewalks Labs, la compañía de urbanismo y arquitectura de la matriz de Google, proyecta un rascacielos de 35 plantas en el nuevo distrito de Toronto

Mar Nuevo

Madrid

14/02/2020 - 13:15h

El mundo se rinde a la arquitectura sostenible que tiene, como punta de lanza, al rascacielos de madera. Proyectos en todo el mundo buscan construir el edificio más alto sin emplear materiales como hormigón o acero, un récord que ahora ostenta Mjøstårnet, en Noruega. Pero la empresa matriz de Google quiere llevar el reto mucho más alto, concretamente hasta los 35 pisos.

Sidewalk Labs, la división de arquitectura y urbanismo de la empresa matriz de Google, Alphabet, es la responsable de este proyecto, planteado para integrarse en la remodelación de paseo costero de Toronto que proyecta.

La madera empleada como material de construcción puede reutilizarse y reciclarse y su uso contribuye a contrarrestar el efecto invernadero

[Para leer más: Google construye la ciudad del futuro en Toronto]

Arquitectura sostenible

El prototipo, en el que han participado firmas como Gensler y Michael Green Architecture, prácticamente doblará en altura el actual rascacielos de madera más alto del mundo, compartiendo, eso sí, una filosofía que apuesta por reducir la huella ecológica de los materiales de construcción.

También en Canadá, la ciudad de Vancouver, que durante un periodo ostentó este récord con la Torre Brock Commons (la residencia de estudiantes de la Universidad de Columbia Británica), proyecta un rascacielos, denominado Canadá Tierra, de 40 plantas con 200 viviendas, un jardín exterior por cada tres plantas y espacios para oficinas y tiendas.

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La madera es el elemento constructivo prioritario para el nuevo distrito de Toronto. Imagen: Sidewalk Labs.

Otras ciudades participan también en esta carrera por el récord, entre ellas Tokio, que proyecta el edificio W350, de 70 pisos, y Viena, que ya construye el edificio HoHo, de 24 plantas. Aún en proyecto está un rascacielos de 84 alturas en Chicago.

Para simplificar y agilizar la construcción del edificio, se emplearán "kits de piezas" modulares e interconectados

Construcción asequible

El proyecto de Sidewalk Labs bucea además en el propio material de construcción, madera cortada en fábrica y ensamblada directamente in situ. No se trata de madera que procede directamente de los bosques, sino “madera de ingeniería”, elaborada a partir de láminas perpendiculares que forman vigas resistentes. En su caso, además, el material procede de madera reciclada de Canadá.

La estructura central no sería, como sucede en otros rascacielos de este tipo, un núcleo de hormigón, sino un exoesqueleto realizado también en madera, aunque sí requeriría de un “amortiguador” para contrarrestar las fuerzas laterales, como el viento o los terremotos, que se realizaría con acero.

Kits de producción

Para simplificar la fabricación y hacerla más rápida y económica, el rascacielos se producirá a partir de “kits de piezas” modulares e interconectados. Así, elementos como balcones, paredes, módulos de baño o cocinas estarán listas para ser colocadas en cada piso, que será la unidad básica de construcción.

Esta unidad, que se basará en paneles con capas aislantes y acústicas, se fabricaría en 25 minutos en una línea de montaje, según la compañía.

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Distrito de Quayside. Imagen: Sidewalk Labs.

Distrito de Quayside

El proyecto de Sidewalk Labs va mucho más allá de crear el rascacielos de madera más alto del mundo. En realidad, se trata de un distrito entero, un nuevo barrio de alrededor de cinco hectáreas con diferentes edificios modulares, todos ellos realizados en este material de construcción.

Los edificios podrían así ampliarse, reducirse, unirse o separarse en función de las necesidades.

Centrado en las personas, el nuevo barrio se servirá de todo tipo de tecnologías y primará la movilidad centrada en la bicicleta, los patinetes eléctricos y los coches autónomos, así como el big data para gestionarlo.