Los alquileres turísticos ganan la partida a los hoteles en venta directa

Portales como Airbnb hacen aumentar la venta directa de los alquileres turísticos frente a los hoteles.

Los alquileres turísticos ganan la partida a los hoteles en venta directa

La mitad de las reservas en apartamentos se realizan a través de Internet, frente al 36% de las reservas hoteleras

Equipo Cerodosbé

Barcelona

01/12/2016 - 12:41h

Plataformas como Airbnb o Homeaway ganan terreno en el alquiler de corta estancia y afianzan su dominio en Internet. Según datos de Euromonitor International el 50,3% de las reservas de alquiler para corta estancia se realizaron online. Esta cifra contrasta con el 36% de reservas por internet logrado por los hoteles y aumentará en los próximos años.

De hecho, en 2020 se reservará en la red el 62% de los alquileres turísticos y el 46% de las reservas en hoteles. El estudio también muestra el auge de las reservas de billetes de avión. Este negocio alcanzó el año pasado un volumen de 390.000 millones de dólares.

La ausencia de intermediarios como las agencias de viajes permite reducir costes en las reservas y es una de las batallas de las cadenas hoteleras para ganar rentabilidad. De hecho, según Euromonitor las reservas directas en las webs de los hoteles aumentarán un 28% hasta 2020.

Este repunte también se contagia a las reservas de alquileres turísticos, que crecerán un 24% a lo largo del mismo periodo.

Este panorama augura un futuro sombrío para las agencias de viajes tradicionales. En 2020 solo la mitad de las agencias seguirá vendiendo viajes en canales offline, asegura el estudio.

En el caso español la venta directa es todavía tímida. La tradición de los turoperadores y más adelante de las agencias de viajes "online" ha causado que los precios hoteleros sean poco rentables.

Sin embargo, el sector está moviendo ficha y cadenas como Meliá o NH están potenciando las reservas directas a través de la web. Pero todavía queda mucho recorrido cuando uno de cada tres euros del importe de las reservas pasa por las manos de los intermediarios.