Las curiosas reglas que imponía Alemania del Este a los turistas

Cruzar a Alemania del Este requería de complejos trámites burocráticos. Foto: Wikipedia.

Las curiosas reglas que imponía Alemania del Este a los turistas

Estas son las reglas que tenían que cumplir los turistas interesados en conocer la antigua República Democrática de Alemania

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Barcelona

30/07/2019 - 17:15h

Aunque no fuera un destino de masas, la República Democrática de Alemania (RDA) fue pionera entre los países socialistas en abrirse al turismo, especialmente del lado occidental de Europa.

Cruzar la frontera entre la Alemania Oriental y la Occidental fue una odisea burocrática para los que venían de la parte Este. Y si bien la RDA se abrió a los turistas que accedían desde el otro lado del Telón de Acero, las restricciones también sorprendían a los recién llegados.

La Stasi, la policía secreta de la RDA, estaba encargada de controlar a los turistas que se alojaban en los establecimientos Interhotel K

Entre las más importantes, el gobierno de Alemania Oriental obligaba a los turistas a hospedarse en una sola cadena de hotel: Interhotel K, una compañía de lujo fundada en 1965 y en la que quedarse a dormir costaba una media de diez veces más que en cualquier otro hotel.

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Los establecimientos de cinco estrellas de esta cadena hotelera se reservaban exclusivamente a los viajeros de países no socialistas, mientras que para los que provenían de los países del Este que podían permitírselo, se les asignaba habitaciones en hoteles de tres y cuatro estrellas.

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Los turistas de países occidentales estaban obligados a alojarse en la cadena de lujo Interhotel, controlada por la Stasi. Foto: Wikipedia

Entre las curiosidades más inquietantes, cabe destacar que la agencia encargada de controlar a los turistas que accedían a los establecimientos Interhotel K era la Stasi, el temido servicio secreto del país, bajo la fachada del departamento de turismo. El espionaje era absoluto en estos establecimientos.

La agencia de Alemania del Este: Reiserbüro

Por su parte, el gobierno creó una agencia estatal para gestionar las solicitudes de acceso al país, el Reisebüro. Los turistas que deseaban viajar al país debían contactar con antelación con este ente estatal para acceder a la visa necesaria o el cambio de divisas, entre otros trámites. 

Los turistas extranjeros tenían que precisar ante el Reisebüro el itinerario a realizar, con una anticipación de al menos nueve semanas. Una vez que ponían un pie en la RDA tenían que registrarse en la comisaría más cercana.

Quedaban exentos de estos procedimientos aquellos funcionarios norteamericanos, ingleses y franceses que realizaran visitas de Estado, pues estaban bajo jurisdicción de las fuerzas armadas soviéticas.

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Berlín del Este marcó la apetura del turismo para Alemania del Este. Fuente: Wikimedia

Entre las restricciones a los turistas, la agencia estatal de turismo establecía un máximo de souvenirs, cuyo valor máximo fuera de 200 marcos, según el precio establecido en el mercado de la RDA.

También estaban obligados a gastar un monton mínimo al día y la carga de combustible sólo era posible en las gasolineras previamente autorizadas por el gobierno.

Los turistas extranjeros no podían gastar más de 200 marcos en la compra de recuerdos y las propinas estaban prohibidas, por considerarse una costumbre burguesa

Además, restaban prohibidas las propinas al entenderse que se trataba de una costumbre burguesa: recibir dinero extra sin realmente trabajar más.

Los destinos más visitados de Alemania del Este

Berlín del Este fue la gran cuna del turismo para Alemania del Este. Con el centro neurálgico de la ciudad situado en Alexanderplatz, el tour organizado por el Reiserbüro incluía el Palacio de la República –la sede del gobierno de la RDA-, y la Puerta de Brandenburgo.

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Al sur de Berlín, la ciudad de Postdam también fue un enclave turístico en Alemania del Este, especialmente el palacio de verano de Federico II el Grande, uno de los grandes reyes de Prusia.