Las supersticiones más temidas por los viajeros

Supersticiones de viajeros: en países de América Latina como Argentina, los 31 de diciembre se suele coger una maleta y darle vuelta a la manzana para la buena suerte. Foto: EFE/DF

Las supersticiones más temidas por los viajeros

Los viernes 13, los españoles reservan un 10% menos de vuelos que cualquier otro viernes. Esta y otras supersticiones son comunes en viajeros en todo el mundo

Cerodosbé .

14/10/2017 - 16:15h

Para muchos, un viernes 13 no es una fecha apta para viajar. Asociado con la mala suerte, el número 13 ha sido eliminado de muchos ascensores en Estados Unidos e incluso de los pasillos de los aviones de varias aerolíneas.

Hay otros números y símbolos que pueden cambiar los planes de los turistas, dependiendo de la cultura de la que provengan. Estos son algunos casos de superstición acusados por los viajeros.

Viernes 13: baja en los vuelos

Según la plataforma de vuelos online Kiwi.com, los españoles reservan un 10% menos de vuelos si la fecha de salida es un viernes 13, en comparación con cualquier otro viernes del año. En Corea del Sur los vuelos bajan un 13,5% para esa fecha, y en Suecia disminuyen casi un 30%.

La mala suerte en Asia

En China, el número cuatro ha sido prácticamente suprimido de los aviones, los cines, los teatros y los ascensores. En mandarín, el cuatro se pronuncia de forma similar a la palabra “muerte”, por lo que los elevadores pasan del 3 al 3A y luego al 5. Lo mismo con todos los números que terminen en cuatro. En Japón, tanto el 4 como el 9 son números de mala suerte.

En los aviones, del 12 al 14

La negación de muchos viajeros a sentarse en la fila 13 del avión ha obligado a muchas aerolíneas ha borrar el número y que las filas pasen del 12 al 14. British Airlines, KLM, Vueling y Air France son algunas de las aerolíneas que han implementado el cambio como consecuencia de la superstición.

Pelirrojos ni de vista

En otros siglos, la aparición de un pelirrojo antes de que un barco zarpara podía significar la suspensión inmediata del viaje, porque el rojo está asociado con la muerte. Antaño, los barcos no viajaban los viernes porque era una fecha fatídica, ni mucho menos el 31 de diciembre, el día en el que Judas se ahorcó.

Romper la botella

En 2012, el barco Costa Concordia naufragó en aguas de la Toscana italiana. Dependiendo de a quién se le pregunte, la culpa recae en la madrina del capitán, que no logró romper una botella de champán cuando la lanzó contra el casco del barco. La tradición es que si la botella se rompe, el viaje irá bien. Y como no se rompió, el Costa Concordia sufrió.

Vuelta en maleta

El América Latina, el 31 de diciembre está lleno de supersticiones. Una de las más comunes es tomar una maleta y darle una vuelta a la manzana para asegurarse de que el año venidero estará lleno de viajes. Hablando de maletas, a los rusos les gusta sentarse en las suyas justo antes de comenzar sus vuelos, pues dicen que ello les trae buena suerte.