Las protagonistas olvidadas de la escuela Bauhaus

La vida de Alma Siedhoff-Buscher permite descubrir la lucha de las mujeres por romper moldes en la escuela Bauhaus. Foto ARD

Las protagonistas olvidadas de la escuela Bauhaus

Las arquitectas y diseñadoras de la Bauhaus también fueron relegadas por sus colegas hombres. Películas como ‘Lotte am Bauhaus’ reivindican su legado

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

13/04/2020 - 13:33h

Estos días en que la pantalla del televisor es la nueva ventana al mundo se pueden encontrar gemas como 'Lotte am Bauhaus', que permite descubrir la lucha de las mujeres por romper ataduras en la escuela de arte, diseño y arquitectura más importante del siglo XX.

La revolución en la arquitectura y el diseño

Cuando la escuela Bauhaus abrió sus puertas en 1919 en Alemania inició una revolución que solo duró 14 años, hasta que fue cerrada por los nazis en 1933; pero que fueron suficientes para dejar una huella que perdura un siglo después.

Y no solo en la arquitectura, sino también en las bellas artes, el diseño industrial y hasta en las tipografías.

A pesar de estar abierta solo 14 años, la escuela Bauhaus cambió las reglas de la arquitectura, el diseño industrial y gráfico

Con el sello de Bauhaus, que de escuela pasó a ser un movimiento, se pueden encontrar desde cines en Tel Aviv a sillas, pasando por lámparas, esculturas o hasta juguetes para niños.

Lotte am Bauhaus2 Foto ARD

 Alma Siedhoff-Buscher fue una brillante diseñadora de juguetes y muebles. Foto ARD

La diseñadora de juguetes que rompió barreras

Precisamente una diseñadora de juguetes, Alma Siedhoff-Buscher, es la inspiración para la película Lotte am Bauhaus, que muestra la lucha de su alter ego Lotte Brendel para escapar de la resistencia familiar a estudiar en la escuela abierta en Weimar, y una vez dentro, luchar contra la resistencia de sus profesores, e incluso, de sus colegas.

[Para leer más: Bauhaus: cien años del movimiento que cambió la arquitectura]

Esta escuela siguió el espíritu renovador que aportó la República de Weimar de 1919, que otorgó el voto femenino y dio libertad a las mujeres a que elijan estudiar donde quisieran.

Los impulsores de la Bauhaus, como su director Walter Gropius, se sorprendieron al ver que había casi tantas mujeres como hombres inscriptas en los talleres de arte y diseño. Y por más buenas intenciones que habían proclamado, levantaron barreras para desviarlas a cursos más ‘femeninos’ como cerámica o artes textiles.

Sin embargo Brendel siguió adelante y diseñó una línea de juguetes y marionetas infantiles que todavía son un ejemplo de simpleza y funcionalidad.

 


Trailer de Lotte am Bauhaus. Fuente: Filmin

Y no se quedó quieta: su talento para trabajar la madera la llevó a ser clave en la renovación del diseño industrial, como los muebles creados para la casa Haus am Horn, que buscaba soluciones urbanísticas para la familia del siglo XX.

Mucho más que ‘la esposa de…’

El talento de muchas mujeres fue eclipsado por el de sus maridos, cuando en ocasiones fueron más brillantes que ellos.

Sin menospreciar el legado del enorme Ludwig Mies van der Rohe, no se puede olvidar que su esposa Lilly Reich fue clave en el diseño de alguna de sus obras más famosas, como el pabellón de Alemania en la Exposición Universal de Barcelona 1929 (que está reconstruido en el Montjuic), la Casa Lange o la Casa Tugendhat.

Lilly Reich fue clave en el diseño de algunos de los trabajos más famosos de su marido Mies van der Rohe

Incluso los expertos afirman que las sillas más célebres surgidas de la Bauhaus, la Barcelona y la Brno, no fueron creaciones de Mies van der Rohe sino de Reich.

lilly reich

Lilly Reich destacó en el diseño de viviendas y muebles junto con su marido Mies van der Rohe. Foto Wikipedia

[Para leer más: Weimar: la armonía perfecta entre clasicismo y Bauhaus]

Otros grandes nombres de mujeres que fueron ninguneadas en los años ’30 pero que décadas más tarde salieron a la luz son los de la fotógrafa Lucia Moholy, las diseñadoras textiles Benita Koch-Otte, Gertrud Arndt y Anni Albers, la pintora Lou Scheper-Berkenkamp y la escultora de metales Marianne Brandt.

Aunque en la película Lotte am Bauhaus tome el caso real de una de ellas, su lucha por romper ataduras y subirse a ese huracán creativo que fue la Bauhaus es el reflejo de todas las mujeres que buscaron su lugar para cambiar el mundo.