¿Se pincha la burbuja del turismo espacial?

Stratolaunch desarrolla el lanzamiento de cohetes desde el aire frente a las plataformas en tierra. Foto Stratolaunch.

¿Se pincha la burbuja del turismo espacial?

La compañía Stratolaunch, famosa por operar el avión más grande de la historia ideado como plataforma de lanzamiento de cohetes, cierra sus operaciones

Mar Nuevo

Madrid

03/06/2019 - 12:17h

Apenas dos meses después de completar con éxito el primer vuelo del avión más grande de la historia por envergadura, ideado para lanzar satélites y, finalmente, humanos, la aventura espacial de Stratolaunch podría haber llegado a su fin.

Con dos fuselajes y 117 metros de extensión, el avión de la compañía fundada por el fallecido multimillonario y confundador de Microsoft, Paul Allen, logró volar 2 horas y media en su debut.

Stratolaunch cumplía el sueño personal del multimillonario Paul Allen, cofundador de Microsoft, quién había soñado con ser astronauta

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Sin embargo, y pese al éxito, su carrera podría haber llegado abruptamente a su fin.

 

La nueva carrera espacial

Según informó Reuters, la empresa está cerrando sus operaciones y recortando sus ambiciosos planes, que incluían desafiar a otras compañías aeroespaciales en la nueva carrera espacial (ahora de carácter turístico) que encabezan Virgin Galactic, de Richard Branson, Blue Origin de Jeff Bezos y SpaceX de Elon Musk.

Fundada en Seattle en 2011, la compañía, una unidad de Vulcan, el vehículo inversor de Allen, estaría explorando una posible venta de los activos y la propiedad intelectual de Stratolaunch. De hecho, la compañía contaba en abril solo con 21 empleados, en lugar de los 77 que mantenía el pasado diciembre.

Con 227 toneladas de peso soportadas por 28 ruedas y la propulsión de seis motores de dos Boeing 747, Stratolauch en la idea del lanzamiento de cohetes desde un avión, en lugar de hacerlo desde plataformas en tierra como hace SpaceX

Nacida de un anhelo de Allen, que llegó a afirmar durante el lanzamiento de la empresa que soñaba con convertirse en astronauta, una aspiración lastrada por problemas de visión que, sin embargo, nunca acabó con su ambición de viajar al espacio, tres meses después de su muerte el pasado octubre la compañía ya desechó la construcción de cohetes.

Sí mantenía, sin embargo, el desarrollo del avión, que debía servir para el lanzamiento de satélites.

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Lanzamiento de cohetes desde el aire

Con 227 toneladas de peso soportadas por 28 ruedas y la propulsión de seis motores de dos Boeing 747, el avión está diseñado con doble fuselaje, que permite la instalación en el medio de los cohetes.

El proyecto explora el lanzamiento de satélites desde aviones con el objetivo de que el acceso a la órbita sea más asequible y accesible

El proyecto explora el lanzamiento de satélites desde aviones, en lugar de hacerlo desde tierra con el objetivo de que el acceso a la órbita sea más asequible y accesible.

Este 13 de abril, su avión despegó del puerto aeroespacial de Mohave, a unos 150 kilómetros al norte de Los Ángeles. Logró volar a 5.000 metros de altura y realizó numerosas maniobras.

El hecho de que el avión regrese a tierra tras el lanzamiento y pueda utilizarse para un nuevo lanzamiento supone un ahorro del 60% respecto al lanzamiento de cohetes desde la superficie en su segmento de mercado, según la compañía.

Stratolaunch.
El Stratolaunch usa los seis motores de dos Boeing 747.

Plataforma de lanzamiento

El equipo de Stratolaunch lamentó tras el vuelo de prueba que Allen no estuviera vivo para ver el vuelo. “Todos sabemos que Paul habría estado muy orgulloso de ser testigo de un logro histórico como el de hoy”, aseguró su hermana Jody Allen.

Stratolaunch se comparó con Virgin Galactic, que está desarrollando un sistema similar de lanzamiento a gran altura, LauncherOne, que busca lanzar cohetes con satélites u otra carga desde un Boeing 747-400 modificado

Ahora, fuentes citadas por Reuters aseguran que Allen decidió dejar volar el avión para cumplir con los deseos de su hermano y también para probar que el vehículo y el concepto funcionaran.

Desechada la ambición de construir sus propios cohetes para realizar viajes espaciales, la compañía se centraba en el avión, que había firmado un acuerdo con Northrop Grumman para lanzar sus cohetes Pegasus XL.

Competencia en el sueño espacial

Stratolaunch de Allen se comparó con Virgin Galactic del multimillonario Richard Branson, que está desarrollando un sistema similar de lanzamiento a gran altura, LauncherOne, que busca lanzar cohetes con satélites u otra carga desde un Boeing 747-400 modificado.

A diferencia de Stratolauch, Blue Origin, de Jeff Bezos, y SpaceX, de Elon Musk, avanzan el lanzamiento de cohetes desde plataformas en tierra

También con Blue Origin, de Jeff Bezos, y SpaceX, de Elon Musk, estos con proyectos que incluyen el lanzamiento de cohetes desde plataformas en tierra. Con este último Stratolaunch llegó a cerrar un acuerdo para que SpaceX diseñara una versión de su cohete Falcon 9 adaptado al avión de lanzamiento. La alianza se rompió en menos de un año y SpaceX siguió centrado en sus lanzamientos terrestres.

Todos buscan posicionarse en un sector, el de lanzamiento de satélites y, eventualmente, viajes espaciales, que estuvo dominado durante mucho tiempo por pesos pesados de la industria aeronáutica, especialmente United Launch Alliance, una asociación entre Boeing y Lockheed Martin.