Un gigantesco cubo de cristal revoluciona Berlín

Parece un cubo hecho en la técnica del origami, pero es una de las novedades arquitectónicas de Berlín. Foto 3XN

Un gigantesco cubo de cristal revoluciona Berlín

En una de las zonas más transitadas de Berlín este edificio con forma de cubo de origami lleva la arquitectura a un nuevo nivel

Juan Pedro Chuet-Missé

Barcelona

10/05/2020 - 13:00h

A Berlín siempre le gustó presumir de su estética vanguardista, y cada tanto presenta un edificio que rompe con los moldes de la arquitectura. Hace pocos meses en la Washingtonplatz los peatones descubrieron un monumental cubo de cristal, a mitad de camino entre una escultura moderna y un edificio.

En realidad se trata de la última opción, un complejo de oficinas y comercios con una forma tan básica que sin embargo casi no se había implementado.

El cubo de 42 metros

Se trata de un cubo de 42,5 metros por cada arista, completamente revestido de cristal. Si piensa que en los días de verano es un emisor de reflejos solares que convierten al vecindario en un pequeño infierno, está equivocado: gracias a un sistema de oscurecimiento de los vidrios la luz del sol es absorbida, y de paso, así contribuye a la eficacia energética de la infraestructura.

El gigantesco cubo tiene unos paneles triangulares que dan la sensación de ser una caja entreabierta

El diseño es del estudio danés 3XN, que buscó un diseño rupturista pero que no eclipse a los edificios vecinos, como la fachada acristalada de la Estación Central de Berlín.

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En sus 19.500 metros cuadrados se despliegan 10 pisos de oficinas. Entre las novedades está la concepción de espacios modulares flexibles, donde un despacho mañana se puede adaptar como sala de conferencias. O viceversa.

La forma recuerda a las estructuras hechas en origami. Foto 3XN

La forma recuerda a las estructuras hechas en origami. Foto 3XN

La caja entreabierta

Si desde lejos parece un cubo uniforme, conforme uno se acerca descubre que las cuatro fachadas están recubiertas por grandes paneles triangulares, que dan la sensación de ser una caja a medio abrir, o una figura de origami.

La idea es que el edificio no solo sea un lugar innovador para trabajar, sino que también permita interactuar con el entorno.

El innovador diseño permite que los peatones interaccionen de una manera ‘caleidoscópica’ con el edificio y la ciudad

¿De qué manera? Las fachadas de vidrio y la disposición de los paneles permiten que los peatones se vean reflejados pero de manera parcial o distorsionada, como aquellos espejos de los parques de atracciones de principios del siglo XX.

“Este diseño invita a las personas a que se integren con el edificio y la ciudad de una forma caleidoscópica”, dicen los diseñadores de 3XN.

El edificio se convierte en el nuevo icono de Berlín. Foto 3XN

El edificio se convierte en el nuevo icono de Berlín. Foto 3XN

Edificio inteligente

La terraza funciona como una quinta fachada, lo que confirma su identidad cúbica. Desde allí, donde hay magníficas vistas de los iconos de la capital alemana, como el Tiergarten, el Parlamento (Reichstag) y la Cancillería, se pueden organizar espacios gastronómicos o montar estructuras para eventos sociales.

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Los pisos se organizan en torno a un atrio central, y bajo la etiqueta de ser un edificio inteligente, los trabajadores pueden configurar los servicios con su móvil.

Gracias a una app interna es posible establecer la temperatura de los ambientes, regular la intensidad de las luces o reservar plazas en el parking para el coche o la bicicleta.

La idea es que los peatones interactúen con el edificio. Foto 3XN

La idea es que los peatones interactúen con el edificio. Foto 3XN