¿El turismo lunar llega para revolucionar la industria?

Publicidad de Carlsberg de un turista en la Luna. En pocos años esta imagen podría ser realidad.

¿El turismo lunar llega para revolucionar la industria?

Estados Unidos autoriza a una empresa privada a realizar vuelos a la Luna. Por ahora la intención es realizar fotografías y videos, y llevar cenizas de personas incineradas

Cerodosbé - Europa Press

Barcelona

04/08/2016 - 17:41h

El turismo espacial vuelve a planear sobre los escritorios de los empresarios y gobiernos. Luna Express, una empresa de Estados Unidos, logró ser tener la aprobación de la Agencia Federal de Aviación (FAA) de este país para realizar vuelos y aterrizar en la superficie lunar.

Por ahora la intención es realizar exploraciones del satélite con sondas robotizadas, y llevar cenizas de personas que han pedido ser enterradas en la Luna. Pero los expertos dicen que este puede ser el primer paso para la explotación comercial y turística del astro.

Bob Richards, presidente de Luna Express, dijo que conseguir la aprobación fue un camino largo y complicado. La FAA tiene a su cargo las autorizaciones de los lanzamientos comerciales de cohetes en EEUU, y ha sido reconocida como la autoridad que supervisa las misiones privadas más allá de la órbita de la Tierra.

Para sus operaciones, la empresa contará con la asesoría de la NASA. Y es que, de acuerdo con el Tratado de 1967, Estados Unidos tiene una responsabilidad internacional para todos los vuelos espaciales realizados desde su territorio por entidades no gubernamentales nacionales.

Sin embargo, la agencia espacial estadounidense ha explicado que no regulará las actividades de Luna Express en la superficie del satélite.

Ya hay varias empresas que compiten por llevar turistas al espacio exterior, como Virgin Galactic y Space Expedition Corporation; aunque por ahora planean rodear la tierra a unos cien kilómetros de distancia, y ninguna planifica llevar a turistas a la Luna.

En tren de lanzar proyectos más o menos realistas, Tesla Motors asegura que planea llevar un cohete no tripulado en 2018 y con humanos en 2030 a Marte, aunque en la actualidad ni la NASA ni el gobierno ruso o chino cuenta con la tecnología adecuada para semejante proeza.